Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


jueves, 29 de diciembre de 2011

BUSCANDO NUESTRA SOMBRA

Estos días de compras, compromisos y reuniones nos diluimos en lo demás, en el exterior no cotidiano, en ese mundo de otros que  se apodera de las rutinas de siempre para cambiarlas. Es agradable que así sea, compartimos un tiempo distinto con gente diferente aunque sea cercana y conocida. Pero casi todos tenemos ciertas ganas de que esto pase. Es como si las fiestas navideñas durasen demasiado. Nos gustan las demostraciones de afecto, los regalos, los brillos, las burbujas y la calle. Pero añoramos la quietud de lo que hacemos siempre. Esos automatismos de los que se hacen los días de cualquier fecha en los que nos sentimos cómodos por lo conocido de su desarrollo. E incluso añoramos que este sentimiento de volver a lo de siempre se esparza en el ambiente y sea deseo de todos. Porque la vida diaria impone un orden pausado en el que uno encuentra su lugar. Esos ratos de lectura solitaria, la escucha de nuestra música favorita, los paseos por lugares amigos y hasta nuestros momentos de enfado e irritación parecen haberse alterado con las fiestas. Por eso queremos volver a ello. Queremos buscar nuestra sombra para encontrar lo que dejamos antes de comenzarlas. Pero tal vez, este tiempo distinto nos ayude a volver de otra forma si sabemos aprovecharlo.
El comienzo de un nuevo año marca siempre unas renovadas intenciones para con nosotros mismos que deberíamos aprovechar. Nos invita a hacer balance de lo sucedido y a volcar nuestra voluntad en objetivos factibles que podamos alcanzar para ser más felices y vivir mejor.
Quiero plantearme el tránsito de un año a otro como una oportunidad de recapitular sobre lo que pasó y sobre todo, advertir honestamente cómo lo viví, que parte de mi se escapó a mi control, en qué pude fallarme a mí misma, en qué dañé a los demás y cómo superé las pruebas que la vida me regaló.
Quiero conocer los deseos de mi corazón abiertamente, sentir qué me mueve a estar en contacto con mi esencia, qué es lo que podría hacer mejor o cuáles son las metas que me harían sentirme bien. Y después comenzar la puesta en marcha de un proyecto para mí misma. No tengo que esperar. No puedo esperar. Comienzo ya mismo. Todo tiempo perdido me faltará más tarde para llegar a donde quiero estar. Y en este camino mío, me gustará contar con los demás. Los que vais a mi lado y a los que os siento cerca. Todos podemos ser apoyo para el resto. Nadie es insustituible, pero todos nos necesitamos unos a otros. Quiero encontrarme con todas las piezas de mi mecano. Una de ellas, eres tú.

3 comentarios:

  1. Qué grato el mensaje que transmites. Por supuesto quisiera ser "un tornillito" de ese mecano, después de leerte. O acaso al final de todos los mecanos formemos una gran estructura humana..., un beso
    Xara

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  2. Xara te has convertido en pieza importantísima de mi mecano, ya.
    Un beso y gracias por estar siempre.

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  3. Ooohhh!!! gracias a tí porque eres la que está siempre, facilitando la comprensión y expresando la necesidad de caminar despejando dudas, allanando el camino, sorteando problemas, dando conocimiento. Sin tu expresión, para mi no sería posible estar siempre. Otro beso y un abrazo muy grande para tod@s, especialmente para Xira y Xuan, hermanos de X.
    Un beso
    Xara

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