Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 23 de julio de 2014

TRABAS MENTALES




El rey había entrado en un estado de honda reflexión durante los últimos días. Estaba pensativo y ausente. Se hacía muchas preguntas, entre otras por qué los seres humanos no eran mejores. Sin poder resolver este último interrogante, pidió que trajeran a su presencia a un ermitaño que moraba en un bosque cercano y que llevaba años dedicado a la meditación, habiendo cobrado fama de sabio y ecuánime.

Sólo porque se lo exigieron, el eremita abandonó la inmensa paz del bosque.
--Señor, ¿qué deseas de mí? -preguntó ante el meditabundo monarca.
--He oído hablar mucho de ti -dijo el rey-. Sé que apenas hablas, que no gustas de honores ni placeres, que no haces diferencia entre un trozo de oro y uno de arcilla, pero todos dicen que eres un sabio.

--La gente dice, señor -repuso indiferente el ermitaño.
--A propósito de la gente quiero preguntarte -dijo el monarca-. ¿Cómo lograr que la gente sea mejor?
--Puedo decirte, señor -repuso el ermitaño-, que las leyes por sí mismas no bastan, en absoluto, para hacer mejor a la gente. El ser humano tiene que cultivar ciertas actitudes y practicar ciertos métodos para alcanzar la verdad de orden superior y la clara comprensión. Esa verdad de orden superior tiene, desde luego, muy poco que ver con la verdad ordinaria.

El rey se quedó dubitativo. Luego reaccionó para replicar:
--De lo que no hay duda, ermitaño, es de que yo, al menos, puedo lograr que la gente diga la verdad; al menos puedo conseguir que sean veraces.
El eremita sonrió levemente, pero nada dijo. Guardó un noble silencio.
El rey decidió establecer un patíbulo en el puente que servía de acceso a la ciudad. Un escuadrón a las órdenes de un capitán revisaba a todo aquel que entraba a la ciudad. Se hizo público lo siguiente: "Toda persona que quiera entrar en la ciudad será previamente interrogada. Si dice la verdad, podrá entrar. Si miente, será conducida al patíbulo y ahorcada".
Amanecía. El ermitaño, tras meditar toda la noche, se puso en marcha hacia la ciudad. Su amado bosque quedaba a sus espaldas. Caminaba con lentitud. Avanzó hacia el puente. El capitán se interpuso en su camino y le preguntó:

--¿Adónde vas?
--Voy camino de la horca para que podáis ahorcarme -repuso sereno el eremita.
El capitán aseveró:
--No lo creo.
--Pues bien, capitán, si he mentido, ahórcame.
--Pero si te ahorcamos por haber mentido -repuso el capitán-, habremos convertido en cierto lo que has dicho y, en ese caso, no te habremos ahorcado por mentir, sino por decir la verdad.
--Así es -afirmó el ermitaño-.
Ahora usted sabe lo que es la verdad... ¡Su verdad! 

* El aferramiento a los puntos de vista es una traba mental y un fuerte obstáculo en el viaje interior.

martes, 22 de julio de 2014

LO ÚNICO POSIBLE



Efectivamente el pasado es recurrente, a veces. Nos quedamos pegados a los sucesos, al sabor dulce que nos dejó en la boca lo que vivimos, al aroma delicioso de lo que nos encandiló. Sobre todo, nos demostramos, una y otra vez, que somos tremendamente creativos. No dejamos de inventar problemas con los recuerdos, ni olvidamos una simple coma de lo que sucedió.
El pasado está ahí. No se puede borrar, ni se debe. Si fue espectacular nos servirá de colchón para surfear en las profundidades del presente y si por el contrario, estuvo lleno de dolor nos habrá enseñado lo que debemos evitar la vez siguiente.
Los que vivimos a golpe de corazón caemos muchas veces en la misma piedra y lo peor es que la terminamos cogiendo del camino, hasta que un día nos la llevamos bajo el brazo para no perderla de vista. Y cargamos con su peso, al que añadimos el de los pensamientos con los que elaboramos castillos sobre lo vivido. Y es que cuando uno repasa lo que recuerda lo hace de otro modo a como fue.
Perdonamos lo malo con mucha facilidad y sin embargo, como por arte de magia, lo bueno, aunque haya sido escaso, parece ser siempre protagonista de nuestro desvelo.
Es importante hacer listados. Alguna vez he hablado de las columnas. Una de los aspectos positivos, otra para los negativos y ojalá en esta segunda mantengamos la buena memoria.
Repasemos después si merece la pena quedarnos atascadas en el pasado. Si es lícito comparar situaciones nuevas con ideas extrapoladas de la realidad que ya no existen y que tal vez nunca existieron. Si realmente debemos sacar lo viejo para dejar entrar a lo nuevo. Y si finalmente, lo que recordamos de lo vivido es lo que realmente pasó. Fantaseamos con bondades que a veces solo existieron en nuestra mirada, en nuestros oídos o en nuestro corazón.
Hay que anclarnos en el presente, que es nuestro único momento posible. Incluso el futuro es un simple presente continuo que vamos desgranando poco a poco, sin sentir que ha cambiado el tiempo y que es ese momento que tanto hemos temido o añorado.
No pasa nada. En realidad, nunca pasa nada. La vida sigue siempre, contigo y aún sin ti. Lo único que queda es no perderse ni un segundo, de nada, incluso de lo peor. Todo sirve para sobrevivir.

lunes, 21 de julio de 2014

ELIGE UN PENSAMIENTO



De  nuevo con vosotros. He echado de menos el blog, escribir y compartir. Agradezco las voces de los que aquí se pronunciaron animándome a la vuelta y decididamente pienso que no hay nada mejor que alejarse de algo para poner a prueba la medida de lo que te importa.
Comencemos por unos pensamientos breves, de ligero sabor a limón y canela; algunos de ellos encajarán perfectamente en la parte de nuestra alma que más lo necesite, otros asentirán las convicciones que ya tenemos…de todos ellos debes elegir uno, solamente uno. Ese será el que dé respuesta a lo que necesita ser reparado con más urgencia dentro de ti.

·       Tu lengua es como un león. Si la guardas contigo, te defenderá…pero si la dejas escapar, terminará por devorarte.
·       Una segunda oportunidad no significa nada si no se aprende nada de la primera.
·       Debo ser una sirena, no tengo miedo de las profundidades y mucho de la vida superficial.
·       Cuando los malos momentos superan a los buenos, aléjate de ahí.
·       Expresa los sentimientos. Muchos corazones se rompen por palabras que no se escuchan.
·       Cuando no podemos cambiar la situación a la que nos enfrentamos, el reto consiste en cambiarnos a nosotros mismos.
·       Infierno es el lugar donde no se ama.
·       A veces el silencio es la peor mentira.
·       En la prosperidad nos conocen los amigos, en la adversidad nosotros les conocemos a ellos.
·       La vida solo puede ser comprendida mirando para atrás, pero solo puede ser vivida mirando para adelante.
·       Un desengaño a tiempo puede ser u espléndido e imprevisto regalo.
·       El miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento.
·       Ninguna simulación puede durar largo tiempo.
·       Amar es encontrar en la felicidad de otro la propia felicidad.

lunes, 14 de julio de 2014

CITA CONMIGO

Mis queridos lectores de este rincón nuestro, por unos días estaré fuera de él. Os espero aqui mismo y a la vez os llevo conmigo.

Un enorme beso y todo mi cariño para todos los que diaria u ocasionalmente entran a reunirse con estos pensamientos, con el día a día de mi vida y sobre todo con mi anhelo de encontrar ecos que me arropen en este encuentro permanente.

Haré un experimento, seguro que difícil. No usar el ordenador. Sin embargo, hay un lugar que tiene el mayor disco duro posible: mi corazón y en él, estaréis a cada momento.

Os espero, no olvidéis que tenéis una cita conmigo.

domingo, 13 de julio de 2014

DOMINGOS LITERARIOS



TE LLEVO LEJOS


Te llevo lejos quedándote aquí,
Te meto dentro de mi piel
Y suavemente hago silencio
Para que nadie sepas que te vas en mí.
Te dejo quieto, entre mi pecho y mi lecho
Te doy la vuelta y a ti me pego,
Cierro los ojos y contigo sueño
Cierro las manos y no te suelto.
Me voy a lo largo y a lo ancho de mi duelo
Con la esperanza como ramo de violetas
Para regresar y olerte de nuevo.
Te dejo, sin dejarte porque te llevo
En mi lo hondo de mi queja,
En tu sabor a caramelo.
Me voy conmigo y contigo me quedo
En el aquí y en el ahora
del arbolito testigo de lo intenso;
y quiero que me extrañes,
que te duela mi ausencia y el vacío
de mi cariño estando lejos,
y comprendas que soy tu destino,
al que volviste tu solo
cuando te ahogaba la ausencia
en los años secos.
Cuídame ahora que lo tienes todo,
El mundo, el cielo y el universo.
Mímame siempre como si fuese
Tu dulce niña siempre sonriendo.