Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 29 de junio de 2016

EL TAMAÑO DE TUS PROBLEMAS



El tamaño de los problemas siempre es referencial. Depende de lo que hayas pasado, depende de lo sufrido, depende de las expectativas. Depende de ti mismo, de lo blandito de tu corazón, de lo duro de tu voluntad, de la sensibilidad ante lo que dolió mucho o la fortaleza por haberte cansado de sufrir.

En realidad, el mensaje es muy bello.

Eres más grande que tus problemas. Siempre podrías con más y serías capaz de superarlo.

Mientras tanto enuncia tu posición, tu actitud con “podría”… Podría ponerme triste pero también puedo elegir no hacerlo. Podría reaccionar con ira…pero eso significa que aún no estoy en la ira así que también puedo no dejarla crecer y así sucesivamente con el resto de las emociones que nos vayan surgiendo.

Veamos esta fábula
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No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades que tengas. Tus problemas, la mayoría de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú.

Fábula de los tres leones

En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión. Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si:

Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos… Necesitamos saber cuál será el elegido, pero, ¿Cómo descubrirlo?.

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, les comunicaron a los tres leones la decisión tomada:

Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.

El primer león intentó escalar y no pudo llegar.

El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?
En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:

-¡Yo sé quién debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.

¿Cómo?, preguntaron todos.

Es simple… dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.

El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido!

El segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido!

El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de sí mismo, y está preparado para ser rey de los demás.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.

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No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.

lunes, 27 de junio de 2016

RITUAL PARA LA LIMPIEZA ESPIRITUAL



Hoy os dejo algo muy especial. Me lo ha regalado una persona aún más especial para mí.

Me gustó mucho. No puedo silenciarlo. Le pedí permiso para mostrároslo. Accedió, aunque dudaba si sería entendido, aceptado y gozado por todos.

No importa. Lo interesante es que si se decide hacer, se haga desde lo más profundo del corazón… y se limpie todo aquello que llevamos atrás desde generaciones ancestrales y que sin ser conscientes cargamos con ello, nos afecta y condiciona nuestra felicidad.

¡Comenzamos!
1.    Se coloca en un papel el nombre completo y dos apellidos (primero y segundo).

2.    Después, se divide en dos la hoja.  En un lado se anotan todas las palabras que se puedan formar con las letras de tu nombre y apellidos y que sean positivas para cada uno.


3.     En el otro lado, se ponen las que salgan negativas.  Más tarde, cuando ya se tengan tantas palabras que no se puedan sacar más, al principio parecen pocas, se inicia el ritual.

4.    Se compra una plantita  (rosal, aromática, árbol o arbustiva) y después, ante una vela que represente a todos los ancestros, desde el infinito origen que se crea poder recordar,  e incluso se invoca a lo no recordado.


5.    Se leen las dos listas. En la positiva agradeces todo lo que has heredado con tu nombre y apellidos, que conservas y aceptas.

6.     En la negativa, agradeces también lo que sirvió para que estés en el lugar que habitas ahora y que ahora no necesitas, ni te sirven para continuar tu camino evolutivo.


7.    Se quema esta lista negativa.

8.    Después se echa agua perfumada con el aroma que más guste sobre las cenizas.


9.    A continuación se busca un lugar donde plantar esa plantita.

La tranquilidad vendrá a ti.



domingo, 26 de junio de 2016

VIAJE A ÍTACA ( Relato del Domingo)



Domingo anterior

.-Sí señora. Cualquier cosa para que el señor se reponga.- Y salió despacio sin dejar de mirarle. Era como una sentencia triunfal. De nuevo estaba en sus manos sin que éste pudiese hacer nada. No tenía escapatoria. Al instante volvió con una inyección cargada completamente de un suero blanco que pensaba inocular en sus venas.

Entró en la habitación con la jeringa ante los ojos aterrados de Owen que inmediatamente comprendió el contenido de la inyección.

.-¡No!.- gritó con desesperación.- Tiopentato de sodio.- Nana intervino jocosamente.

.-Nosotros lo llamamos familiarmente…el suero de la verdad, mi querido Owen.- mientras se acercaba peligrosamente, añadió.- pero qué importa, tu no nos ocultas nada ¿verdad?.. 

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Relato del Domingo 26_06_2016 


Aquel instante eterno, desde que Nana dirigía su jeringuilla hacia su cuello, Owen pareció pasarle todas las imágenes degradantes que aquella vieja mujer le había hecho vivir.

Inmediatamente se instaló en el pasado. Parecía tener pegado a su nariz aquel olor a humedad y podredumbre del sótano inmundo en el que le habían tenido tantos días. 

Ahora lo recordaba nítidamente. No era el hospital la primera vez que había despertado. La sensación de malestar que le perseguía desde aquellos momentos nunca se había esclarecido en su mente. Le habían aplicado una nueva droga; un compuesto que habría logrado cerrar las puertas del recuerdo durante mucho tiempo.

Ahora lo comprendía. Aquel matrimonio enloquecido eran una pareja de depravados que sometían a los niños, los sodomizaban y cuando les era posible, les vendían a extranjeros para extraer sus órganos. Él había tenido suerte.  Mantenía su cuerpo pero habían logrado destruir su mente.

Las imágenes se agolpaban en su cabeza; recordaba como la vieja bibliotecaria le miraba con sus intensos ojos azules mientras su pequeño cuerpo permanecía atado a una cama. Les veía desnudos a su alrededor. Mientras el marido se untaba las manos con una especie de aceite pringoso, la ansiosa mujer le acariciaba el pecho delicadamente.

Se sentó junto a él. Su cara inocente delataba el terror que sufría. La mujer compasiva le dijo.

.-Mi pequeño niño, no tengas miedo. Mi marido sabe cómo hacerlo. Y yo estaré aquí para asegurarme de que todo vaya bien. .- Y diciendo esto, dejó caminar su mano lentamente hacia el bajo vientre del pequeño introduciéndola por el diminuto calzoncillo con el que se vestía solamente.

Owen se enfureció con estos recuerdos que le asaltaban discontinuos. ¿Qué había sucedido después?. No lograba hilvanar las imágenes que llegaban atropelladas a la mente de aquel hombre atormentado.

Estaba apoyado en la mesa de su despacho mientras la vieja mujer sonreía con aquella boca repugnante que había restregado por su pequeño cuerpo.

Alargó la mano hacia atrás para coger un pisapapeles de mármol en forma de escarabajo. Cuando la mujer estaba a punto de inyectarle aplastó la piedra contra su cabeza quebrándola mortalmente.

.-Aghhhh! Maldito!.-gritó mientras su cuerpo se desplomaba en el suelo, recorrido con un inmenso rastro de sangre que manaba de su cabeza.

La mujer morena se abalanzó contra la puerta para cerrarla de inmediato.

Owen asustado por el crimen que acababa de cometer intentó abrirla desaforadamente mientras esta mujer sostenía la caja que contenía al hambriento animal.

.-No te irás de aquí sin decírmelo. ¡Abre la caja fuerte!.- El doctor fuera de sí quiso abalanzarse hacia ella pero inmediatamente, ésta le mostró la caja con el animalito deseando escapar de aquella cárcel de cristal.

.-No te atrevas Owen. Este amiguito nuestro está deseando clavar su aguijón en ti.- Owen, contrariamente a lo que solía sucederle, se calmó.

.-No te conozco. No sé quién eres. Ni sé por qué quieres que muera sin decirte lo que te interesa.

Podemos empezar un juego en el que ambos ganaremos.
.-Yo soy la que voy a ganar. A ti solamente te toca perder.

.-Je, je… no señorita no. Estás muy equivocada. Solamente yo puedo desvelarte lo que necesitas. Si me matas no lo sabrás jamás.
La puerta de la calle se abrió. Ambos se quedaron inmóviles. ¿Quién podrá tener llave de aquel piso?.

Mientras tanto la vieja bibliotecaria parecía moverse en aquel charco de sangre.

.-Hay que llamar a una ambulancia. ¡No está muerta!.-dijo la mujer morena mientras se agachaba para comprobar si su corazón latía.

Owen se abalanzó sobre ella para rodear su cuello con en el cinturón de su bata. La reacción de su cuerpo hizo que soltase de golpe la cajita de cristal que llevaba en su mano.

El escorpión libre de su celda comenzó a caminar lentamente hacia su presa…