Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


martes, 2 de septiembre de 2014

HOY GANAMOS NOSOTROS



No tuvo piedad Cupido. Tampoco estábamos preparados para el amor con mayúsculas. Debimos apartarnos cuando lanzó su flecha o tal vez, hicimos lo correcto. Demasiado tiempo jugamos a buscarnos, demasiado nos escondimos del otro. Demasiado también nos echamos de menos. Demasiado buscamos en otra gente lo que sólo guardábamos en nuestra mirada.
Y volviste tú a mi casa. Siempre me encontraste allí. Abriste la puerta de par en par y te acomodaste en el único sofá que había en medio de la niebla. Sabías que a pesar de todo, verías. Estabas seguro de tu victoria pero aún así peleaste por ella. Porque sabes que nada está ganado en el amor, nada concluido, nada terminado. Porque conoces el delgado hilo del que penden los sentimientos y lo frágil de las alianzas aunque lleven grandes apellidos.
A veces, el amor molesta a los demás. Algunas veces, la felicidad ajena se rechaza porque no es nuestra. La mayoría de las veces, el mayor gozo consiste en que todos estemos en el mismo barro.
 Lo peor es cuando se quiere lo que no es tuyo. Cuando uno se enreda entre lianas enmarañadas. Cuando nos alejamos de la verdad por no dañar a unos y agradar a otros.
La verdad solo tiene una dirección. Una única. El resto siempre es otra cosa.
Pero hoy, 3 de septiembre, proclamamos una victoria: la nuestra, la de lo nuestro.  Solo nosotros logramos vencer. Maltrechos unas veces, a punto de morir asfixiados otras; entre arañazos, rasguños y pócimas sanadoras para después de las tormentas que aún dejan caer gotas de vez en cuando, hemos vencido.
         Hagamos de este día una leyenda.
¡Ojalá, tú y yo, seamos capaces de encontrar lo mejor entre lo peor.! Ojalá las lecciones sirvan para ganar amor al amor!, Ojalá podamos brindar por la valentía de continuar a pesar de todo!
¡Ojalá siga tu corazón tocado con el más dulce de los dulces sentimientos  y no puedas olvidarme jamás!
Por ti!, por mi!...porque ganamos!

lunes, 1 de septiembre de 2014

EL EGO EN LA PAREJA

La pareja es mucho más que la unión de dos personas que quieren compartir su vida. Se trata de una unión muy especial donde se involucra al corazón. El corazón tiene su propia forma de sentir y de actuar que se distancia absolutamente de nuestro ego. Muchas veces parece que nuestro corazón se moviera sin nuestro consentimiento en cuestiones de amor, parece que nos impulsara a actuar o hablar por cuenta propia para sorprendernos.
Cuando el amor ha llamado a nuestra puerta, se abre un mundo nuevo donde el corazón comenzará a reinar sobre el ego. Al formar una pareja se ha creado el mejor terreno para que nuestro corazón despliegue todo lo que es y es la mejor oportunidad que tenemos para comenzar a empequeñecer a nuestro ego. Mientras más nos neguemos a este proceso, mas desestabilizados y vulnerables nos sentiremos, más doloroso puede resultar el juego.
Pocas son las parejas que comienzan su relación con el corazón abierto de par en par. Generalmente será una práctica que iremos haciendo en el tiempo, con paciencia, con confianza, con seguridad y con libertad. Dejar que el corazón tome la batuta no nos resulta fácil, ya que nuestro ego se niega a dejar de existir, siente temor a esta postergación y piensa que morirá.
El ego tiene buenas intenciones, siempre quiere protegernos de un riesgo, del riesgo de ser dañados(as), del riesgo de perder, del riesgo de no ser considerados(as), del riesgo que nos dejen de querer, del riesgo de ser abandonados(as) y muchos más. El ego tiene las mejores intenciones, pero lamentablemente tiene una visión muy pequeña de la realidad y sus consejos serán limitados a una realidad muy parcializada de la situación.
El amor, el amor verdadero no puede tener miedo. El amor se da solo por el hecho de sentirlo dentro, aunque la otra persona no lo quiera recibir. ¿Quién te puede abandonar? Puedes decir que el otro no quiso aceptar tu amor, pero ¿Por qué puedes decir que te abandono? Nadie puede abandonarte, solo puede preferir no estar allí. Ese alguien no te pertenece, es libre como el viento y no puedes amararlo de ninguna manera. ¿Cómo puede abandonarte?

http://senderoespiritual.com/el-ego-en-la-pareja/

domingo, 31 de agosto de 2014

CUANDO CREES QUE ERES OTRO



Al atacar a un rebaño, una tigresa dio a luz y poco después murió. El cachorro creció entre las ovejas y llegó él mismo a tomarse por una de ellas, y como una oveja llegó a ser considerado y tratado por el rebaño.
Era sumamente apacible, pacía y balaba, ignorando por completo su verdadera naturaleza. Así transcurrieron algunos años.
Un día llegó un tigre hasta el rebaño y lo atacó. Se quedó estupefacto cuando comprobó que entre las ovejas había un tigre que se comportaba como una oveja más. No pudo por menos que decirle:
--Oye, ¿por qué te comportas como una oveja, si tú eres un tigre?
Pero el tigre-oveja baló asustado.
Entonces el tigre lo condujo ante un lago y le mostró su propia imagen.
Pero el tigre-oveja seguía creyéndose una oveja, hasta tal punto que cuando el tigre recién llegado le dio un trozo de carne ni siquiera quiso probarla.
--Pruébala -le ordenó el tigre.
Asustado, sin dejar de balar, el tigre-oveja probó la carne. En ese momento la carne cruda desató sus instintos de tigre y reconoció de golpe su verdadera y propia naturaleza.
El ser humano está tan identificado con la burda máscara de su personalidad y su ego que desconoce su genuina y real naturaleza. Creemos ser de una forma y nos encontramos reaccionando de otra pero nunca hay que perder el sentido de lo que cada uno somos y sobre todo, de nuestras fortalezas que solamente se miden por la superación de las debilidades que nos asaltan.

DOMINGOS LITERARIOS



 MI TIEMPO MUERTO

Aquí, ahora, en el infierno y en el cielo:
Te enseño, te tengo, me rindo, te llevo,
Te ruego, te eterno, te luzco, te enseño,
Te guío, me duermo, me dejo, te quiero,
Te nombro, te encuentro, me siento, te espero,
Te llamo, te enervo, te digo, me desespero,
Te asalto, me quejo, me guardo, te entrego,
Me suelto, te licuo, te bebo, te estrecho,
Me ensancho, te adentro, te sufro,

Me gozas, te increpo…
Te saltas así la barrera
de mi tiempo muerto,
tejiendo una capa invisible
que nos cubra enteros
para hacer y hacernos,
todos estos verbos.

Te digo, te juro, incluso te prometo
Que si no me alcanzas un día
Me llevarás siempre dentro
Y tendrás que ir a buscarme
Hasta detrás del firmamento.

Te miro, te rozo, me meto dentro,
Te rindes como un loco
Después de saberlo,
Que tú eres el último
Y el mejor compañero.

sábado, 30 de agosto de 2014

DESDE AQUI DENTRO...



A veces me quedo en silencio. Miro a través de la ventana y recuerdo. Pienso que la vida está hecha de trocitos de historias, de pedazos de emociones, de hilos de amor, de pinceladas de sensaciones. Hecha de nata y fresa, de chocolate y menta. Con olor a nube, con sabor a mar abierta.
         También hay colores grises, nubes negras y lluvias ácidas. Sin embargo, por una extraña razón que no llegamos a entender, los recuerdos siempre parecen mejores que el presente y éste lo parecerá con respecto a lo que está por llegar.
         Me siento despacio para darme una cita a mí misma. Quiero entender que lo más importante es valorar lo que existe, estimar lo que tuvimos y no dejar libre la mente con respecto a lo llegará.
         Me miro frente a frente…y me digo:..” estás hecha de sueños y esperanzas; de arañazos y desgarros, de suavidades y asperezas, de contrastes infinitos que llevan al alma hasta la eternidad sin moverse siquiera. Y me acaricio despacio con la mano de la ternura que siempre tengo para otros y me respondo preguntas que duelen como   el alcohol sobre las heridas…y también me engaño para evitar el sufrimiento, porque tengo la humanidad de los dioses y la divinidad de los hombres. Porque tengo la necesidad absoluta de ser feliz en el trayecto. Porque muero si pienso que no llegaré nunca a serlo.
         Desde el centro del corazón, pienso. Desde el centro de mi mete, siento.
         Te siento, te pienso, te quiero, te aumento, me rindo y me envuelvo…en ti, en todo tu universo inmenso  que yo invento cuando solo eres un recuerdo.  
         Y hago burbujas de jabón con el desconsuelo de saber que el amor es puro amor, sólo aquí dentro.