Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


martes, 19 de noviembre de 2019

TE VEO NIÑO, TE VEO...

Te veo niño, te veo…

No te escondas, que te veo…

Ahí debajo de tu sonrisa…

En esos ojos que parecen tímidos…

En tu mundo nuevo…

Niño, te veo…

En tu valentía escandalosa…

 O detrás de tus miedos…

y en tus sueños dulces de caramelo.

Ahí, en aquella esquina,

Delante de tus ansias de tenerlo…

Al lado de tus temores,

Por debajo de los enredos.

Te veo, siempre te veo…

Aunque creas que te has escondido

No hay escondite 

si te conozco y quiero.

Te veo jugando a ser mayor

Con la picardía astuta



  de un niño que parece bueno

te veo en los adentros de tus intentos

y en los logros de tus éxitos.

Te siento y te veo,

Te oigo y te despierto

Voy más allá del te quiero,

Cuando te canto una nana

En este crudo invierno.

Te veo niño, te veo…

Que no te escondas, 

que no hace falta,

que nuestras almas

ya se conocieron.



domingo, 17 de noviembre de 2019

CUANDO LA ADVERSIDAD ANIDA EN TI



Cuando la adversidad se posa en ti,
 
 no puedes huir

No sabes si es un castigo merecido,

O un regalo a punto de surgir.

Cuando parece que no queda tierra bajo tus pies

El mundo se abre ante tus miedos

Y te acoge suavemente sin mentir.




Cuando todo parece perdido

Llega algo que te tiende la mano

Y acaricia tu rostro sin destruir.

Cuando se termina un ciclo

Llega otro para hacerte de nuevo sentir,

Que no estás solo/a, que puedes con ello

Que solo tiene que avanzar tu pie y seguir.

Cuando estás al borde del abismo,

Ves el cielo más cerca de ti.

Cierra tus ojos, respira profundo

Y vuélvete a fundir.

No hagas nada, todo llegará de nuevo

Si de verdad tiene que venir.

jueves, 14 de noviembre de 2019

EL INMENSO VALOR DE LA PAZ



Solamente sabe el valor de la paz quién no la tiene, quién está deambulando por las emociones trepidantes siempre intensas, quién no sabe suavizar su tono vital y sobre todo, quien siempre necesita a alguien para poder llenar su mundo y su tiempo.



Estar en paz significa recolocar la adicción a la adrenalina constante, a estar arriba o a desplazarte a bajo; a ir y venir descontroladamente, a no tener sosiego porque en la calma no te encuentras en tu estado emocional habitual.

Estar en paz es mucho más valioso que cualquier otro modo de permanecer en el mundo. No hay deseo que lo iguale, ni emoción que lo deje atrás. Porque todo aquello que surge de forma muy rápida, muy intensa, muy desbordada tiende a caer de la misma forma. 

Nada es permanente, absolutamente nada. Ni el estar muy bien, ni el estar muy mal. La vida nos pone delante las lecciones que debemos superar, y día a día, nos examina. 

Hay personas enredadas en situaciones de gran malestar aunque lleven anexas otras de placer y dislocan su alma con ellas. 

Nada es porque sí. Hay pruebas que superar, modos que trascender, actitudes que mejorar y todo ello va a suceder seguro. Queramos o no. Porque cuando uno es incapaz de tomar decisiones, la vida lo hace por nosotros.

Vivir en paz, estar instalado en la calma, tener armonía en el interior no tiene precio. El resto todo es relativo e insignificante,  pero si le damos más valor del que tiene, puede llegar a pasar una factura demoledora.

Hay personas que no se importan y que viven en función de otros. Están felices si les llaman, si se juntan, si van si vienen, si tienen continuamente retos que superar o conquistas por alcanzar. Pero en el fondo de todo ello, de esa desasosegada hiperactividad hay una pregunta suspendida: ¿Estás a gusto contigo/a mismo/a si todo ese marco desaparece?. Aunque creas que tu autoestima es muy alta, ¿lo es por la gente que tienes alrededor?¿lo sería igual sin nadie, a solas y en silencio?.

Ganemos la paz interior. Esa sí que es una ardua conquista, pero sin duda la de más alta recompensa.

martes, 12 de noviembre de 2019

TORMENTAS



Las tormentas llegan. A veces las buscamos. Otras veces nos arrastran si sentir que nos buscan. La mayoría, las vemos venir y nunca creemos que nos llevarán por delante.
Veamos que dice Nasrudín al respecto.

Al mulá Nasrudín le concedieron una entrevista en una compañía naviera. El director le dijo:
-"Nasrudín, es un trabajo peligroso. Algunas veces el mar se embravece. Si estás en medio de una gran tormenta, ¿qué harías con tu barco?".
-"Ningún problema. Simplemente bajaría el mecanismo de defensa que tienen todos los barcos, pesas, enormes lastres que mantienen el barco estable incluso en medio de una gran tormenta".
-"¿Y si viene otra gran tormenta...? 
-"Ningún problema. Volveré a bajar otro gran lastre". 
-"Y si viene una tercera tormenta, ¿qué harías?". 
-"Ningún problema... más lastre".
El director no sabía qué hacer con aquel hombre. Le preguntó:
-"¿De dónde sacas todo ese lastre?".

-"¿Y de dónde saca usted todas esas tormentas?"

lunes, 11 de noviembre de 2019

EN ESTE DÍA



A ti mamá y a tu infinito amor de fresa y nata.

A ti papá por estar aún entre mis días y noches largas,

A mis hijos que están siempre aunque lejos y sin data,

A los que me amaron tanto pero se quedaron cortos

A los que lo hicieron poco, pero permanecieron absortos.





A las amigas sinceras que se cuentan casi sin nada,

a mis maestros/as de las que tanto tengo en el alma

A mis alumnas que me dan tantas alegrías cercanas,

A los que leéis mis reflexiones de cada día y cada semana,

A los locas que se acercan y a las locos que me aman,

A los que restan y suman, a los que nada de nada,

A todos, hoy mi brindis por ser parte de biografía

De la que hoy cumple un año más con el agradecimiento

Infinito de todo aquello que me pasa, 

A lo que está por llegar o a lo que ya se marcha

A lo bueno y lo malo, a lo que pudo ser y no fue nada

 A todo lo que teja aún, los hilos del hada.