Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 7 de febrero de 2018

LA CONFABULACIÓN DE LAS ESTRELLAS EN NUESTRO NACIMIENTO



Hoy llego a vosotros con algo que encontré y me gustó. Encuentro divertidos los arcanos, la fecha de nacimiento y sus cábalas, y el horóscopo. Es como si me dijese a mi misma que existe alguna conjunción estelar mientras nacemos que nos hace tan particulares y, a veces, afines.



Es una especie de juego para mí. Me gusta mirar dentro de la cajita o de la bola de cristal…por si acierta.

Os dejo que veáis cuál os corresponde y si en realidad, acierta o no.


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Aries
La impaciencia y agresividad
Para contrarrestar los efectos negativos del Karma el nativo de Aries ha nacido en un signo que le impulsa a ser imprudente, impulsivo e impaciente. Son esas cualidades las que deberá trabajar el ariano para que pueda triunfar en la vida. 

Tauro
La terquedad y la ambición
La lección en Tauro es superar las actitudes tercas y obstinadas, la ambición desmedida y querer que todo se lo hagan. Una vez resuelto ese problema el resto del camino está allanado. 

Géminis
La superficialidad y la inconsistencia
Superando las actitudes superficiales, el no juzgar a los demás por las apariencias y evitar saltar de una cosa a otra fortalece el carácter geminiano y transforma su karma negativo, en positivo. 

Cáncer
La susceptibilidad y el vivir en el pasado
El desafío que le plantea el Karma al signo de Cáncer es poder vivir más en el presente y no estar atado todo el tiempo al pasado así como su extrema susceptibilidad. Cuando supera esos obstáculos puede encauzar mejor su destino. 

Leo
La arrogancia y la intolerancia
A la actitud positiva y generosa del noble Leo se opone la arrogancia y la soberbia, creer que “se lo merece todo” no aceptar críticas y ser intolerante frente a los demás. Esa actitud le creará muchos problemas si no la supera y no es justo culpar al destino o al karma de las consecuencias de las mismas. 

Virgo
La actitud quisquillosa y áspera
Una cosa es buscar la perfección y otra hacer la vida insoportable a los demás con críticas constantes y una lengua áspera que confunde términos y piensa que es muy sincera cuando lo cierto es que es muy insensible o maleducada. Los problemas que se busque por esa actitud no son culpa de nadie, ni del karma ni de su mala suerte. 

Libra
La indecisión y la auto indulgencia
No saber qué hacer, estar siempre dudando y sobre todo dejar que la autoindulgencia cree aumento de peso, malos hábitos de salud o de vida y se pierda interés en todo. Cuando no se combaten esas tendencias se tiende a culpar al destino de los malos resultados que se obtienen en la vida. 

Escorpión
Los celos y los deseos de venganza
Los escorpiones deberán aprender que las actitudes posesivas y sospechosas, el no ser capaz de olvidar ofensas y buscar revancha siempre o los celos y conductas similares causan graves problemas en su vida, separaciones y dolor. Luego culpan a su mala suerte, de lo que ellos mismos se han buscado. 

Sagitario
La falta de tacto y el descuido
Hablar sin pensar, sin tener en cuenta los sentimientos ajenos, suponer que uno es muy “franco” y “no puede ser hipócrita” creando problemas en todas sus relaciones humanas, de trabajo, familiares, pareja, por esa actitud desenfadada e irresponsable. Dejarlo todo a la buena estrella con el llamado optimismo ciego. Una vez superados esos rasgos de la personalidad el camino del mejoramiento personal está asegurado. 

Capricornio
El pesimismo y fatalismo
Esa tendencia llamada “saturniana” de los capricornianos que lo ven todo con un tono pesimista y fatal. Las cosas negativas que les suceden las justifican diciendo que “es mi destino o mi Karma o no tengo nunca suerte” cuando lo cierto es que la mayoría de ellas no dependen de uno ni del otro sino de la actitud ante la vida. 

Acuario
La exageración y falta de emociones
Aunque Acuario es un signo universalmente expansivo que se ocupa de todos a veces esa actitud les hace parecer distantes, fríos, incapaces de darle atención a una persona en especial por estar ocupados en otras cosas. Esa manera de actuar unida a la exageración puede crear que un acuariano deje solo a su padre desvalido en su casa mientras está en la calle repartiendo panfletos sobre determinada causa. 

Piscis
El escapismo y la debilidad de carácter
Una cosa es soñar y alimentar el mundo de la poesía y el arte y otra vivir en una nube sin contacto con la realidad o dejándose manipular por los demás. Esa tendencia crea una actitud escapista y cuando no se combate poniendo los pies sobre la tierra causa serios problemas que luego se achacan al destino o al Karma. 
Como ves conociendo cuáles son esos puntos de tu Karma puedes trabajar para superarlos y de esa manera convertir cualquier “Karma negativo” en “Karma positivo”.


Un dato mío,  por si interesa, yo soy scorpio.

domingo, 4 de febrero de 2018

KIT DE SUPERVIVENCIA EMOCIONAL



En tiempo de crisis hay que resistir. Estamos en una guerra donde los afectos están descolocados, los valores cambian de posición como en un tiovivo; están arriba, vuelven abajo o se desvían lateralmente desde el centro hasta un punto indefinido de la vorágine social.




Debemos protegernos. Se trata de sobrevivir en un medio que sin parecer hostil, lo es. No entendemos cómo ni por qué las relaciones son tan efímeras, ni de qué forma se ha instalado el “todo vale” pisando líneas que por la ética natural del ser humano, nadie deberíamos pasar.

Hay una marea negra que nos engulle. Sujetarnos a algo externo es difícil porque todo cambia muy rápido y lo que hoy parece que está a nuestro favor, mañana lo vemos en contra.

No hay más remedio que abrazarnos a nosotros mismos como a un salvavidas seguro, pero para ello es necesario que tengamos unos criterios de salvamento que nos obliguen a poner en marcha el dispositivo del código propio.

1.- Fortalecer nuestra autoimagen y la creencia en nuestro poder interior: autoestima. Recordar que estamos preparados de serie para afrontar desafíos. Venimos con todos los recursos para luchar por sobrevivir.

2.- No tener expectativas con el resto de la gente; salvo con nuestra propia capacidad de lucha, nuestra voluntad y la propia decisión de seguir adelante a pesar de todo.

3.- Serenar nuestros miedos. Dialogar con ellos, no ocultarlos. Dejar que aparezcan y a pesar de su presencia hacer lo que tengamos que hacer de igual modo.

4.- Potenciar nuestras fortalezas. Revisar en qué somos excelentes. Algo habrá. Recorrer nuestra forma de ser, palmo a palmo, y descubrir en qué somos buenos. Partiremos de ahí.

5.- Ser constantes en nuestros empeños. No tirar la toalla con facilidad y si alguna vez la tiramos que sea tan alto que la podamos volver a coger antes de que toque el suelo.

6.- Expresar lo que sentimos, lo que queremos y lo que necesitamos. Mejor que empeñar al otro en la  culpa que pueda tener, hablarle desde nuestra necesidad, no desde la exigencia.

7.- Educar la mirada para lograr ver lo bueno de lo malo y lo mejor en lo sublime.

8.- Ser conscientes del lenguaje no verbal, propio y ajeno. Comunicamos casi todo a través de él. Podemos dar mucha información por este medio y, así mismo, valorar la que recibimos de los demás.

9.- Asumir los errores y aprender su mensaje. Los fracasos son siempre una oportunidad de mejora.

10.- Aprender a estar solo y valorar la propia compañía; única forma de poder regalar a los demás lo mejor de nosotros mismos.

Posiblemente, con este Kit de salvamento emocional podamos resistir cualquier ciclogénesis que llegue a nuestra vida. 

Después de ponerte en marcha no habrá vuelta atrás. 

Quedaremos protegidos para el resto de las crisis.

jueves, 1 de febrero de 2018

CUANDO TODO ESTÁ MUY MAL



Cuando todo está muy mal solo queda que todo se ponga bien.
Imagina lo peor que puede pasarte. Supón que va a pasar. 

Entonces, rápidamente experimentarás una serenidad que te aliviará al instante porque habrás aceptado que de ese punto no puede pasar.

Las veces que en mi vida las cosas han estado muy mal, me he hecho el propósito de ir paso a paso, día a día procurando no alimentar los fantasmas de mi mente, ni las fortalezas de mis temores.



¿Qué puede pasar?¿Que todo se derrumbe?...demos espacio al pensamiento. Abramos canales de aireación para la mente. 

Respiremos profunda, lenta y repetidamente. Tengamos el odio sujeto y la rabia encarcelada. Seamos sensatos y filtremos la ira.
Muchas veces te suceden cosas que no podrías ni haber pensado nunca. A ti o a los de tu alrededor. Circunstancias que no están dentro de tus previsiones, que te descolocan y que se salen de lo llamamos “la vida normal”; luego uno piensa que en realidad, si no queremos sufrir debemos aceptar que todo es cambio continuo y que nada en la existencia es matemático ni predecible.

Las abuelas de antaño aludían a “las vueltas que da la vida” y con esa frase dejaban resueltas horas de angustiosos pensamientos que ahora nosotros nos fabricamos.

No queremos sufrir. A nadie le gusta ser devorados por la tristeza, la angustia o el desencanto. Sin embargo, muchas veces nos metemos en el ojo del huracán sin darnos cuenta y cuando pretendemos tomar las riendas es tarde. 

Lo peor es que no somos células aisladas, sino que  a nuestro alrededor hay otros entes vivos que se entrelazan con nuestra vida  que sufren las consecuencias.

Todo lo que hacemos o decidimos, afecta a alguien más. Posiblemente no seamos conscientes o ni nos preocupe porque suponemos que sobre nuestra vida solo decidimos nosotros. Y tiene que ser así.

 Las consecuencias, sin embargo, serán siempre compartidas.
Es algo semejante a cuando conducimos. Creemos que toda la carretera está disponible para nosotros si somos capaces de dirigir bien el coche y no contravenir las normas que protegen a todos. Pero no es así. Siempre dependemos de los demás, de lo predecible o de lo impredecible.

Puede conducir un loco o alguien con una gran dosis de alcohol o drogas; puede que al de enfrente le suceda un accidente cardiovascular o que se despiste cogiendo algo de la guantera. Puede que esté deprimido y quiera terminar con todo o tal vez demasiado eufórico y su celebración le descoloque. Nada de esto es nuestro y sin embargo, arremeterá contra nosotros.

Quiero pensar que la vida tiene un plan para cada uno y que en ese plan ya están contempladas las consecuencias para los demás que nos rodean.

 Esa especie de determinismo me deja, a veces, un poco más tranquila porque es como no poder hacer nada más. Solamente dejar fluir lo que tenga que suceder y aceptar lo que venga.

No hay otro camino.

miércoles, 31 de enero de 2018

BARCO A LA DERIVA...



Te miro y no te encuentro en mi memoria,

Te escucho y no son aquellas tus obras,

ni las palabras que me hablaron,

ni la grandeza de tu sombra.




Te siento y no es tu caminar 

el que ronda esta casa 

que ya solo ves vacía y honda,

No te reconozco, 

ni acierto a explicarme 

que ha pasado con el hombre sereno 

que me enseñó las alondras.

Sigo tus pasos y me pareces otro.

Veo tu imagen y tampoco la conozco.

Que quedó de tu risa franca,

 de tu dulce senda,

de tu mano tierna.

Dónde está tu cabeza sensata,

 tu alma suave y tu corazón centrado.

Se lo ha llevado ella en secreto sellado.

Y aquí me dejas, llorando junto a ellos

 que también temen la pérdida de lo amado.

Vas a la deriva de tu delirio sin razón,

 A la algarada de tu lenta muerte.

Al fragoso canto del paso fúnebre

Que te llega desde manos sin corazón.

Quién pensó que la vida es línea,

Quién dijo al miedo vete lejos,

Quién pudo imaginarte desbocado y perdido,

En lo amplio de tu frente abierta, 

en lo bajo de tus viejos instintos.

Y te vas sin irte, a la deriva de lo desconocido,

Y te pierdes a lo lejos, 

sin saber que ese no es tu camino.

Y queremos arrimarte a la orilla

Pero los cantos de sirena has oído

Y nadie puede ya más

 que darte por perdido.

En lo amargo de mi llanto,

En lo frío de tu propio olvido.