Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


martes, 19 de febrero de 2013

EL ESPACIO ENERGÉTICO EN TI



Volviendo a leer la entrada de ayer reparé en esta frase: …”La energía Universal no crea algo de la nada. Sólo crea aquello para lo que ya has establecido el espacio energético en tu propio mundo”. Si realmente esto es así, tendríamos la posibilidad de crear absolutamente todo lo que nos sucede, lo bueno y lo peor.
“…Tú tienes toda la sabiduría y el conocimiento del Universo a tu disposición y tu capacidad de utilizarlo sólo está limitada por tu sistema de creencias.”… Creer en uno mismo se convierte, entonces, en la llave de todo lo posible y lo imposible.
Todo esto sería muy bonito, muy útil y muy necesario si pudiésemos creer en ello fielmente. Lo peor es llegar a ese punto. Ya es bastante si estamos leyendo esto, si lo pensamos, si le damos crédito dentro de nosotros. Es bastante si nos acercamos con curiosidad o si esas mismas ganas de aferrarse a uno mismo, nos llevan lentamente  a discurrir por el mensaje que hay en estos pensamientos y de paso a tener fe en ellos.
A veces, cuando me siento mal quiero recurrir a estas afirmaciones en las que todo puede cambiar con un chasquido mental y un latigazo energético del corazón. Quiero pensar que es posible, cierro los ojos e imagino una gran pantalla de fondo blanco donde escribo, mentalmente, con letras inmensas, lo que me sucede, lo que deseo, la gratitud que tengo o la ayuda que preciso.
Quiero imaginar que alguien está recibiendo mi mensaje, que lo recoge instantáneamente y que sin más el milagro sucede y se abre dentro de mí ese canal energético de recepción por donde comenzará a obrarse el cambio.
No sé si lo que hago tiene algún sentido. No sé si posee ese efecto que pongo en mi intención. Lo que sí sé es que me deja tranquila…al menos por un buen rato y que, entre las veces que se cumple y las que espero que lo haga se me pasa mejor la vida y sus quimeras.

lunes, 18 de febrero de 2013

EL UNIVERSO TRABAJA CONTIGO



Comenzamos la semana con esta reflexión acerca de la ayuda del universo en nuestra vida, a través de la intención. Si verdaderamente sabemos qué pedimos y para qué lo necesitamos, estamos sintonizando nuestro potencial energético con la gran antena del cosmos.
A veces, ni siquiera es necesario hacer el esfuerzo mental de construir la petición.
Muchas veces, es el exclusivo deseo del corazón el que logra sintonizar con la creación de la que partimos y que compartimos con el resto de las criaturas y todo lo existente. Y así sin más, habiéndose instalado en el centro de nuestro pecho, camina el deseo hacia su consecución.
Leamos este texto alusivo al tema que nos ocupa:

… “    ¿Sabías que el universo trabaja contigo y no para ti? No es posible para el Universo darte algo que tú no quieras o crear situaciones para las que no hayas establecido ya una intención en alguna parte de tu realidad. La energía Universal no crea algo de la nada. Sólo crea aquello para lo que ya has establecido el espacio energético en tu propio mundo. Tan pronto como defines el deseo y estableces la intención, estableces las vibraciones que crean la realidad. Comprender esto es la clave para la manifestación de lo que quieres en la vida.
Cuando le rezas a Dios, o a la Fuente, para que “arregle este problema” el universo es incapaz de responderte, porque tú no has creado nada. ¿Estás aceptando la responsabilidad de la situación que has creado, consciente o inconscientemente? No hay creación inconsciente en el Universo, crear es siempre igual. Y tienes que crear el espacio para la solución estableciendo la posibilidad para esa realidad. Podrías pedir ayuda porque sientes que el Universo es mucho más sabio que tú, pero eso no es la verdad de tu ser. Tú tienes toda la sabiduría y el conocimiento del Universo a tu disposición y tu capacidad de utilizarlo sólo está limitada por tu sistema de creencias.
En este momento hay tanta energía creativa disponible para ti que eres capaz de crear simplemente hablando o pensando en lo que quieres. ¿Eres consciente de lo que estás pidiendo? También es importante, en este momento, que entiendas cómo creaste dificultades en tu vida para que puedas modificar las creencias y percepciones que son la base para esas situaciones. Si no das este paso, cada nueva realidad va a reflejar esas creencias, hasta que las cambies.
Los milagros no son un proceso mediante el cual el Universo crea algo que nunca soñaste que era posible. El Universo no crea milagros para ti, ellos representan tus cambios energéticos que tú creaste por ti mismo. Reflejan un cambio en tu percepción, un momento en que pides una nueva realidad, sin miedo, expectativas ni juicios. Sólo puedes recibir aquello que pides y sabes que existe en tu campo de potencial y posibilidades.
 A medida que manifiestas tu realidad recuerda que ésta se crea a partir de tus creencias, percepciones, pensamientos y palabras.
La ayuda está siempre disponible una vez que entiendes que el Universo trabaja contigo para crear milagros en tu vida y los problemas se solucionan cuando comprendes su fuente, reconoces su lección y la información que tienen para ti y estás dispuesto a crear una solución.”
Copyright (C) 2004-2011 por Jennifer Hoffman y Enlightening Life OmniMedia, Inc.

domingo, 17 de febrero de 2013

ESPERANDO LO MEJOR



A  veces espero a que la vida me sorprenda. Suelo quedarme demasiado parada esperando pero siento un inmenso placer en la espera porque siempre contiene la posibilidad, el “tal vez”, el posiblemente, la oportunidad.
Cuando uno espera, hay un dilatado mundo de eventualidades que pueden suceder. Se trata de vivir con ilusión y esperanza lo que está por llegar y sobre todo, de trabajar ese tiempo, en el que no es necesario estar parado, para ir al encuentro de lo que uno desea.
Hay que celebrar las sorpresas porque, al menos yo, me siento tan agradecida con lo que la vida me da regalado que siempre estaría dispuesta a realizar trabajos extra para ella con tal de que supiese mi gratitud.
Nadie nos enseña a vivir. Nadie a crecer. Nadie a saber lo que uno quiere y lo que no quiere, que es aún más importante. Por mucho que los padres se esfuercen, por más que lo intenten los profesores y aquellos que de algún modo han intervenido en nuestro proceso de madurez, nadie puede experimentar por cada uno, nadie reaccionar por nosotros.
Muchas veces pienso que si hubiese una escuela en la que enseñasen a ser feliz, no habría puesto libre. Entonces sí que ir a  aprender sería gozoso y las tareas dejarían de ser deberes para convertirse en privilegios, pero desgraciadamente, nadie nos puede enseñar si no es la vida misma.
Una de las asignaturas pendientes de la escuela ordinaria, de los institutos, de las universidades…y de cualquier ámbito educativo, es precisamente la educación emocional. Sentir y saber lo que sentimos. Responder y comprender por qué lo hacemos. Reconducir las intenciones y saber dirigir el comportamiento. Comprender que a veces equivocarnos es la mejor enseñanza aunque sea la más dura. Entender al fin que nada vale más que aquello que no tiene precio, y estar seguro de que el objetivo de la vida es ser feliz y amasar felicidad para regalársela a otros.
  Esperar lo mejor es una forma de pasar la vida en la que siempre nos vamos a sentir genial porque aunque no llegue siempre existirá como posibilidad y mientras lo hace, podremos soñar que estamos llegando a tocar el cielo con los dedos cada vez que el objeto de nuestro deseo asome en nuestra mente.
¿Acaso es pequeño el premio?. Un regalo que siempre puede llegarnos con su lazo desde nuestra propia intención.
¡Buen comienzo de semana!

DOMINGOS LITERARIOS



 
No vayas a ningún lado sin mí.
No dejes que nada suceda en el cielo aparte de mí,
o sobre la tierra, en este mundo o en aquel otro,
sin mi ser en su suceso.
Visión, no veas nada que yo no vea.
Lengua, no digas nada.
La manera en que la noche se conoce con la luna,
sé eso conmigo. Sé la rosa
más cercana a la espina que soy .
Quiero sentirme en ti cuando pruebes la comida,
en el arco de tu mazo cuando trabajes,
cuando visites amigos, cuando tú solo
subas al techo por la noche.
Nada hay peor que caminar por la calle
sin ti. No sé a dónde voy.
Tú eres el camino, y el conocedor de caminos,
más que mapas, más que amor.

La Pasión hace nueva a la vieja medicina:
la Pasión corta la rama del cansancio.
La Pasión es el elixir que renueva:
¿cómo puede haber cansancio
cuando está presente la pasión?
oh, no suspires con pesadez por la fatiga:
¡busca la Pasión, búscala, búscala!


Mathnawi VI, 4302-4304
El Amor es insensato, no razona.
La Razón busca un beneficio.
El Amor se te declara,
consumiéndose, inmutado.

Sin embargo, en medio del sufrimiento,
el Amor avanza como una rueda de molino,
sencilla y de dura superficie.

Habiendo muerto de interés personal,
lo arriesga todo y pide nada.
El Amor pierde apostando cada regalo
otorgado por Dios.

Sin causa, Dios nos dio el Ser;
sin causa, devuélvelo otra vez.


Mathnawi VI, 1967-1974



RUMY

sábado, 16 de febrero de 2013

CON POCO DE MUY POCO



Cada vez creo que necesito menos, o menos de lo que necesitaba antes. No necesitar nos instala en la tranquilidad de no angustiarnos ante la carencia. Evitar el desasosiego de poseer y sustituirlo por la plenitud de la conformidad y la aceptación.
San Francisco de Asís vino a decir: “…necesito poco…y de ese poco…muy poco.”
En la actualidad esta frase parece una utopía. ¡! Todos necesitamos tanto!! Y lo precisamos desesperadamente a cada instante e incluso, renovamos las necesidades porque nos aburren las mismas. Estamos navegando en un mar de expectativas donde siempre esperamos que se nos resuelvan. De un modo u otro, cada vez precisamos más para sentirnos, también, más ansiosos por lo nuevo que se puede desear.
En realidad uno puede vivir con muy poco e incluso prescindir de todo lo que sentimos como imprescindible para continuar nuestra vida y que no lo es. Nos hemos llenado de materia. Hemos construido, viajado, gozado y sentido como nunca. Estamos en la era del hedonismo sin límites. No hay valores que no tengan precio pero lo peor es que no hay precio para el vacío que genera tener solamente cosas.
Con lo único que de verdad no se puede vivir es sin amor. La falta de amor nos lleva a padecer enfermedades e incluso a la larga, a la locura.
Nadie puede pasar por la vida sin afectos que le acompañen porque, sean éstos del tipo que sean, son los que ayudan a sobrevivir.
Por eso, esta es la época también de las grandes búsquedas afectivas. Nuestras redes sociales cumplen la misión permanente de cubrir, de algún modo, las ausencias y los vacios de cariño. Son lugares donde siempre hay o gente que te escucha o gente que te contesta. Esa misión es tan importante que en realidad las ha convertido en un mundo interactivo donde nadie parece estar solo.
Huimos de la soledad impuesta, de la que se siente aún con gente y de la que se sufre como castigo. No cabe duda que la mejor puerta para encontrar a alguien es acudir al mundo virtual donde, de algún modo, hay alguien siempre, acaba de pasar por allí o va a entrar.
Las necesidades más urgentes son las del alma, a esas son a las que hay que atender…las otras, con muy poco de lo poco, se nutren solas.