Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 10 de octubre de 2018

TODOS SOMOS VÁLIDOS ( La rosa y el sapo, cuento)



Tenemos el deber de valorar lo que poseemos y está alrededor de nosotros, sobre todo si se trata de personas. Todas son válidas y todas sin dudarlo, nos aportan algo. Siempre he mantenido que nadie llega a tu vida sin razón, que efectivamente, para bien o para mal, todos te enseñan y aportan un aprendizaje.
Tampoco entiendo a quienes se sienten superiores al resto. 




Nada, salvo la bondad del interior puede hacernos más grande que otros. Ni el dinero, ni los títulos, ni siquiera la erudición, que no la sabiduría porque si eres sabio ya entiendes que lo que más importa del mundo son las personas, los seres vivos. El resto siempre es sustituible.

Veamos este breve cuento al respecto.

Había una vez una rosa muy hermosa y bella. ¡Se sentía maravillosamente al saber que era la rosa más bella del jardín! Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos.

Un día se dio cuenta de que al lado de ella siempre se colocaba un sapo grande y oscuro, motivo por el que nadie se acercaba a verla de cerca. Indignada ante lo descubierto, le ordenó al sapo que se fuera de inmediato. El sapo muy obediente le dijo: Está bien, me marcho si así lo quieres. 

Poco tiempo después, el sapo pasó por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. Le dijo entonces: 

- Te veo francamente mal. ¿Qué te pasó? 

La rosa contestó: 

-Es que desde que te fuiste, las hormigas me han comido día a día y nunca he podido volver a ser igual. 

El sapo sólo contestó: ¡Pues claro! Cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.

Enseñanza: Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada. 

Todos tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos esté haciendo un bien del cual ni siquiera seamos conscientes.



1 comentario:

  1. ay que sabio el cuento que trajeron mis angelitas,asi es aunque nos guste estar solos, siempre necesitamos a alguien,quien nos complemente y nos anime a vivir, abrazos, se lucieron! se cuidan!

    ResponderEliminar