Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 24 de agosto de 2011

¿QUÉ TE FALTA?

Me gustaría estar a tu lado, mirarte a los ojos dulcemente y sonreírte mientras te pregunto con todo mi amor… ¿qué te falta?¿qué necesitas?¿qué parte de mi está implicada en esa carencia?¿cómo puedo remediar tu vacío?¿dónde está la causa de tu pena…de tu insatisfacción…de esa rendija por donde dejas pasar la tristeza?. Hoy quiero que juntos entremos en los sentimientos que te atenazan y podamos descubrir la luz y dejar pasar la alegría de saber que eres dueño de ti y que lo posees ya todo. Ni siquiera se tu nombre…pero ¿qué importa?...ni dónde vives…¿pero qué más da?...nos llamamos igual, vivimos en el mismo lugar y tenemos derecho a ser felices.
·        Alza la vista al cielo y detente. Estate inmóvil por unos segundos. Y siente la grandeza de estar bajo él y ser tuyo. Todo tuyo. Desplázate con las nubes, juega con ellas, súbete a una y vuela. Tienes alas aunque no lo sepas. Sólo tienes que volar  y sentir que puedes. Lo que hay debajo es el mundo, ese que sigue su curso contigo o sin ti, pero que desde que llegaste a él, es otro.
·        Escucha…haz el silencio en tu interior y oye…¿sientes latir tu corazón?...su espontáneo movimiento te demuestra la fuerza que  le impulsa, la que a ti te anima, la que invade de luz purísima el arca de tus tesoros; de esos que hacen de ti lo que eres y que no debes esconder jamás. Fúndete con el ritmo de su latir y alégrate porque cada instante, cada segundo, cada minuto…vive para ti.
·        Saborea…el dulce olor a pan cuando lo tengas en tu boca. Haz de los alimentos básicos otra fuente de felicidad y agradecimiento. Puedes gozar su sabor y deleitarte con las sensaciones de hacerlo tuyo. Puedes sentirlo!, puedes repetir este gozo tantas veces como desees!.
·        Huele…profundamente…inspira el aroma de la mañana al levantarte, de la quietud de la noche cuando te acuestas, de la compañía de los que amas, de la amistad de los que nutres tu alma, del perfume de las bondades. Huele a sal, a mar, a serenidad...a vigilia y a sueño…a todo y a nada.
·        Pasa tu mano por el miedo, acarícialo, dale confianza, habla con él y dile que a pesar de estar a tu lado harás lo que debas hacer de igual modo. Enséñale a ser tu amigo. No le eches, ni le desprecies, ni pisotees su presencia. Entonces conocerás su ira. No. Debes convencerle de que vas a ayudarle a ser diferente y que estás seguro de que aunque no te abandone, dejará que seas tú mismo.
¿Qué te falta?. ¿Eres ahora capaz de entender que lo tienes todo en tus cinco sentidos?. No dudes. Escúchate. Levántate con fuerza y sal a la vida. Ella siempre te espera. Está hecha para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario