Apenas me acerco a tus ojos de miel y me desvelo,
apenas recuerdo tu voz y tiemblo…
apenas te oigo subir la escalera y me asaltan temerosos los recuerdos de aquel tiempo,
del olor a pan recién hecho, de manos rebozadas de harina temblando de miedo…
de atardeceres imborrables en los que traías contigo la engañosa sonrisa de promesas de cieno,
como si no hubiese un mañana, ni el pasado tuviese peso.
Y la escarcha de tus sienes encendía mis duelos y te sentía lejano, como un pajarillo que busca a su madre y vuelve vacío de regreso.
Entonces y solo entonces, tenían sentido los ecos del miedo,
Entonces y solo entonces, me sentí en la guerra como guerrero.
Contigo pasaron días, meses, el calendario entero…
Y los años se tragaban unos a otros en el infierno.
Ahora, entre la lucha de aquel tiempo y el fin de los anhelos… apenas te recuerdo, siempre ausente en tus enredos, capeándonos a todos en tu vasto juego.
Ahora, que se han borrado tus rasgos de mi cielo, solo ha quedado una imagen de humo y niebla, borrosa y ciega; solo ha quedado, la inmensa amargura de conocer que todo aquello solo fue un loco sueño.

Cuantos recuerdos a veces imborrables ♥️
ResponderEliminarRafa, feliz tiempo de Reyes! … nada de lo que uno vive se olvida, bueno o malo, la gran noticia es que de todo podemos sacar una enseñanza para ser mejores! Eso es lo que importa! Gracias por participar
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