La mente se pasa todo el día hablando con nosotros. Parlotea sin medida, ni descanso. Nos habla en reposo, nos increpa a cada rato en la vida diaria y nos lleva a un mundo de palabras sin sonidos que rebulle en nuestra cabeza queramos o no.
Dominar la mente no es fácil. Apagar sus charlas incansables, tampoco. Digamos que en vez de ser nuestra aliada, se vuelve un acompañante incómodo, en ocasiones, al que no sabemos cómo manejar.
Lo más curioso de este proceso es que, a veces, nos dice cosas interesantes que inexplicablemente, no queremos oír. Escuchamos lo que nos perjudica y evitamos lo que sería conveniente reflexionar.
Santa Teresa de Jesús le llamó “ la loca de la casa” y no estaba desencaminada. Una mente sin control, a su deriva, puede hacernos mucho daño. Agrandamos los sucesos que nos asustan, que suelen ser aquellos desconocidos o en los que no sabemos cómo intervenir, ideamos todo tipo de magnitudes desastrosas para aquello que se asoma a nuestra vida tímidamente como una contrariedad y no damos sosiego a nuestro multiplicador mental cuando se trata de pensar en soluciones.
La mayoría de las ocasiones, los problemas se resuelven por sí mismos o, si necesitamos intervenir, solamente están pidiéndonos un poco de coherencia, tolerancia y diálogo. Lo que sí es cierto es que lo que no resolvamos nosotros por imposibilidad o desconocimiento, lo hará la vida, eso sí, con un mayor coste y de peores formas, pero la solución siempre llega.
Tomar decisiones nunca es fácil. Cualquier camino que tomemos tiene una factura que pagar. Elegir significa renunciar a otra cosa, otra situación, otra persona, otro camino. Pero ciertamente, la vida se compone de elecciones continuas, de abrazar un sendero y desviarnos de otro. De eso va la existencia. Del ensayo y el error y en el medio, el aprendizaje.
Escúchate, reconsidera lo que tu diálogo interno te dice, piénsalo con el corazón y siéntelo con la mente. Actúa en consecuencia.

Hola mi escritora preferida
ResponderEliminarEs cierto que la mente nos produce
Momentos momentos agradables pero cuando se nos pone de frente podemos hacer lo contrario de la alegría y eso yo lose por vivirlo en primera persona lo triste es que nunca se repite .
En fin como acertar para no tener que arrepentirse
Hoy escribo el primero y a mí me gusta ser el último detrás del último no queda nada más
Abrazo FUERTEEEEE
La vida es una escuela de aprendizaje continuo por mucha edad que tengamos. Acertar con lo mejor es difícil, pero si sucede y por errores nuestros lo perdemos, siempre habremos ganado, nunca será una pérdida porque las personas especiales nos cambian para mejor, como nosotros también les mejoramos. Lo importante es sentir que todo lo que vivimos tuvo sentido y nos ha convertido en lo que hoy somos. Gracias por participar y seguir aportando tus vivencias personales a nuestro rincón lector. *
EliminarUyy Se me han adelantado Yo también admiro tu forma de escribir, eres mi escritora favorita y tus reflexiones me ayudan mucho Sobreodo en momentos bajos de mi vida
ResponderEliminarEspero que continúes escribiendo también como hasta ahora. Un beso muy fuerte
♥️
Muchas gracias Rafa, me sirve mucho vuestros comentarios para escribir con mayor dedicación y con ello, saber que alguien puede sentirse mejor con lo que digo, por reflexión o por vivencia, en cualquier caso, tod@s somos mestr@s de tod@s, no lo olvidemos nunca. Mi reconocimiento por tu presencia en este blog y por dinamizar su contenido.*
EliminarMe sumo a tus admiradores porque tus reflexiones nos ayudan a llevar una vida mejor. 🌷😘
ResponderEliminarDesde mi pequeña atalaya, me siento reconfortada con vuestros comentarios. Gracias por hacerte presente y compartir tu grata opinión aquí.*
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