Es difícil perdonar. Cuando lo intentamos algo queda por dentro, un regusto amargo que sigue sabiéndonos mal. La clave está en entender los procesos que necesita el perdón, los mitos que lleva asociados consigo y las consecuencias que creemos que debe tener, también erróneas.
La consabida frase “ perdono, pero no olvido”, se dice con encono. Uno se reafirma en pasar por encima de la palabra “perdono” de forma ligera y apoyarse en la del recuerdo, en “no olvido” como si nos mantuviese erguidos en una columna de acero, firmes, orgullosos y dispuestos a conservar en nuestra retina todo lo que nos dolió.
Olvidar es un imposible. Nada de lo que uno vive se olvida, lo que no quiere decir es que volvamos a los recuerdos con la misma viveza de emociones, positivas o negativas, con lo que los vivimos.
Perdonar no implica nunca, olvidar. El proceso del perdón es lento y necesita elaboración.
· Lo primero, comprensión sobre lo que sucedió.
· Más tarde, responsabilidad de nuestra parte de culpa, por pequeña que sea o del carácter que tenga; es decir, pudiste no tener una culpa directa pero tal vez, no pusiste límites a tiempo, dejaste que la otra persona ultrajase tus valores etc…
· Posteriormente, hay que “soltar” el dolor de la vivencia. Dejar libre al otr@ y a uno mism@. No desear ningún mal, ni ningún bien. Conseguir la neutralidad.
Fue una experiencia en la que seguramente aprendimos mucho. Agradécelo así.
· Por último, el perdón no exige reconciliación. Se puede perdonar “dentro de uno mism@” aunque fuera sigamos nuestra vida sin tener que volver a relacionarnos con la persona implicada en nuestro dolor.
Perdonar, en definitiva, es volver al pasado y regresar sano.
No te plantees nada más.

Gracias querida Flor y Nata por dejarnos participar en estos debates.
ResponderEliminarYo creo que no hay que perdonar ni olvidar, quizá solo hay que dejar ese problema a un lado. Muchas veces con buena voluntad se puede quedar aparcado a un lado indefinidamente aunque vuelvas a pasar cerca por esa parte del camino.
Gracias a ti por participar. Ciertamente dejar aparcadas las heridas puede ser un buen método pero solamente de forma puntual, porque desgraciadamente esas heridas mal curadas vuelven a resurgir alguna vez. Por eso, tal vez, una forma definitiva de desapegarnos de ello podría ser "soltar" tanto lo que pasó como a la persona que nos duele. No desear mal a nadie e instalaros en la neutralidad. No obstante, como herramienta de paso me parece genial lo que propones. *
EliminarCualquiera de esta reflexión nos ayuda.
ResponderEliminarPerdonar es muy difícil pero podemos trabajar en ello para no sentir rencor
Gracias como siempre 🌹
Siempre gracias a tod@s por estar ahí y participar, por hacer dinámico y vivo este espacio, por dejar pasar mis reflexiones a vuestro corazón. Un sentido abrazo de luz*
EliminarHola consejera del amor y el desamor
ResponderEliminarYo creo por lo vivido que es bueno perdonar
Olvidar pasar página de lo que nos hace sentir mal yo volvería perdonar si fuera preciso olvidarme de un tiempo precioso
Ni quiero niPUEDO creó que con rencor no
Se puede ser feliz
Abrazo fuerteeee
Feliz onomástica que seas muy feliz en tu dia
ResponderEliminar