Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 14 de junio de 2026

NO PUEDES CAMBIAR A NADIE...

 

Cuando alguien cercano comienza a mostrar aspectos de su personalidad que no son compatibles con los nuestros y nos disgustan, ten presente siempre esta conocida fábula a la que yo misma he recurrido muchas veces. 

 

No podemos cambiar a nadie, aunque parezca que se adapta; ni debemos. No vamos a cambiar por nadie, aunque parezca que nos adaptamos; ni debemos. Pero al menos, tengámoslo en cuenta. Sepamos que es así y no creemos falsas expectativas que solo nos conducen a la frustración y al fracaso.

 

Veamos, pues. 




___________

 

Érase una vez una rana que vivía en un apacible estanque, entre pequeñas libélulas y mariposas.

 

Un día que la rana se encontraba nadando en el estanque, sin preocuparse de nada más que de divertirse, de pronto escuchó que la llamaban desde lejos: “¡Eh, tú! ¡Sí, tú!…”.

 

—¿Yo? —Preguntó la rana.

 

—¡Sí, tú! —Respondió la extraña voz.

 

La rana no podía ver quién la llamaba, así que se acercó un poco más, hasta llegar a la orilla. Pero, para su sorpresa, al acercarse más, se dio cuenta de que quien la llamaba era un temible escorpión. Entonces un escalofrío recorrió el cuerpo de la rana, que sabía que los escorpiones tienen una cola venenosa, por lo que pueden  ser muy peligrosos.

 

—Ven, por favor —decía el escorpión.

 

Y como la rana era muy educada, se acercó un poco más hacia donde estaba el escorpión para saber qué quería decir:

 

—Necesito que me ayudes a cruzar al otro lado, porque tengo una cita importante que tengo que cumplir —dijo el escorpión.

 

—¿Y cómo podría ayudarte? —preguntó la rana.

 

—Yo me subiré a tu espalda y, todo lo que tienes que hacer tú es nadar, como sueles hacer, y así me podrás llevar hasta la otra orilla, que es a donde necesito ir. (Sigue…)

 

Al escuchar esto la rana dudó, y es que desde muy pequeña había escuchado que no debía confiar en los escorpiones, sin embargo, este parecía ser muy amigable y educado.

 

—¿Cómo sé que no me vas a picar una vez que estés sobre mi espalda? Los escorpiones tienen fama de ser muy malos.

 

—Pues no te voy a picar, porque si lo hiciera, nos hundiríamos los dos —respondió entonces el escorpión.

Y podía ser cierto, por lo que la rana se quedó convencida y decidió ayudar al escorpión. A fin de cuentas, no le suponía ningún trabajo, solo debía nadar de una orilla a la otra, como ella solía siempre hacer.

 

Y así fue como el escorpión se subió sobre su espalda y, sin más dilación, la rana empezó a nadar en un completo silencio. Todo parecía ir bien y la rana estaba alegre, pues ambos se encontraban, sin problemas, a punto de llegar a la otra orilla. Justo después, sin embargo, la rana sintió como un doloroso aguijón clavándose en su  espalda: ¡el escorpión la había picado!

 

Y como el veneno de los escorpiones es rápido en actuar, la rana ya no pudo moverse y los dos empezaron a hundirse. Con sus últimas fuerzas, la rana preguntó al escorpión por qué lo había hecho, si ambos iban a hundirse en el riachuelo.

 

—Lo siento, ranita —dijo el escorpión—, pero es mi naturaleza, no puedo hacer otra cosa. Y aunque yo quisiera ser diferente, no podría cambiar lo que soy.

Tras aquellas palabras, el escorpión y la rana desaparecieron para siempre, hundiéndose en el fondo del riachuelo.

 


domingo, 7 de junio de 2026

EL DOLOR DEL PLACER

 La vida funciona por contrarios. No sabríamos lo que es el dulce si no hubiésemos probado lo salado, ni el amargo o el ácido, si no se contrapusieran entre sí. No apreciaríamos el calor, si no hubiésemos temblado de frío o la riqueza, si no hemos sentido lo que es no tenerla. 

 

            Con el placer sucede lo mismo. Su intensidad, la apreciación de su fulgor, el dulce embargo al que nos lleva no sería tal si fuese permanente, indefinido y eterno. Todo placer, tarde o temprano conlleva su dolor. Es como si todo engendrase su contrario y lo tuviese hibernando dentro para hacerlo estallar en mil pedazos en algún momento.

 

            Una persona cercana me hizo esta reflexión hace ya mucho tiempo: …” No hay nada peor, que recordar el placer en el tiempo del dolor”; no era suya. Parafraseaba, no recuerdo ahora, de algún pensador, pero anunciaba una realidad inapelable que es que todo se transforma en su contrario, alguna vez. 

            





            Estaremos pensando en la pena que produce sentir que lo que un día fue algo tan bello y gozoso, ahora apenas el simple recuerdo lo ensucia con el momento presente, carente de cualquier ápice de aquella maravilla que llenaba nuestro mundo. Sin embargo, algo  innegable también es el hecho de que es mejor “ haber vivido”, lo que sea, placer, goce, dolor, ira… que no haberlo hecho nunca. Sin duda, son mejores los recuerdos que una mente vacía de ellos. Nada peor que no haber tenido experiencias buenas, malas o peores porque de todas se aprende, de todas podemos extraer esas gotas de pura vida que, en su momento, nos hicieron tocar el cielo con los dedos sin necesidad de llegar a él.

 

            Si ahora estás gozando, disfruta de ello como si no hubiese un mañana. Si estás sufriendo, soporta con paciencia el momento presente, porque ello también te anuncia su contrario. No olvides que lo lleva dentro esperando silenciosamente para, en cualquier momento, darte una sorpresa inmensa.

domingo, 31 de mayo de 2026

NO ERES COMO CREÍA…

 ¿Cuántas veces te has hecho, a ti mism@, esta afirmación?. Con amigos, con parejas, con vecinos, con compañer@s e incluso con hij@s...

 

         En este proceso de idealización mental, donde pretendemos que la persona que tenemos delante encaje con nuestras expectativas, se produce una disociación entre la imaginación y la realidad.

 

         La realidad es neutra. Es como es. Puede que no se adapte a los modelos de tu mente, pero en este caso quien está confundiéndose eres tú.

 

         Pilar Sordo, escritora, conferenciante y psicóloga chilena, habla del “ pensamiento mágico” para aludir a este tipo de situaciones. 




 

         Queremos que los demás sean como imaginamos, como los modelos que admiramos desde la infancia, por modas sociales o por estereotipos arraigados en nosotr@s impresos en nuestro ADN. Cuando la realidad no se acopla a ello nos derrumbamos, nos sentimos perdid@s e incluso, culpamos al de enfrente de no adecuarse a lo que esperamos. A tod@s nos ha pasado, seguramente, alguna vez.

 

         Hay que frenar esta forma de pensar, abortar cualquier intento de sabotaje de nuestra mente, que tantos problemas nos da, y saber que cada uno tenemos nuestras propias luces y sombras, nuestras magias y demonios, nuestros atractivos y nuestros fantasmas. Tener presente que por no encajar exactamente con lo que idealizamos, no tienen menos encantos que admirar. Hay que saber ver, estar abiert@s a lo “bueno” de cada uno y soltar lo que constriñe nuestra mente y sobre todo, nuestro peculiar modo de mirar.

 

         Relájate, mira de otro modo más abierto, valora lo que tienes y no eches de menos lo que te falta. Se equilibrad@ con tus pensamientos. Piensa poco, piensa bien y todo será distinto.

 

domingo, 24 de mayo de 2026

LOS MOMENTOS IMPOSIBLES

 Hay etapas en la vida, momentos que se dilatan más de lo que uno quisiera, cambios, trasiegos y transformaciones que nos sacuden como una tormenta en plena selva y sin poder resguardarnos en ningún lugar.

 

         Llegan de repente. Silenciosos, como cuando se anuncian, sin hacer ruido, los huracanes. De pronto están ahí, envolviéndote con toda su fuerza y trastocando toda tu vida.

 

         Cuando estamos en ellos, cuando realmente no sabemos qué hacer, posiblemente lo mejor es no “hacer nada”, tener la actitud presente del “ observador”, interviniendo con sigilo, con pocas palabras, sin enfrentamientos directos, que solamente provocan más reacciones, dejando que lo que tenga que suceder…suceda. Suena duro, provoca miedo y nos deja con la sensación de que no “hacer nada” no es lo que nos toca. Pero, sí.




 

         Cuando la vida se tuerce tanto, ella misma se acomoda. Eso sí, dale tiempo, dale espacio, deja que los demás se confundan y aprendan por sí mismos. Pueden perder un año, incluso dos… pero van a ganar, al final, una sabiduría inmensa que no  aceptarán de nadie antes.

 

         “El tiempo lo cura todo”, dice un refrán castellano…y es verdad. A veces, tantas veces…es lo único que podemos hacer, esperar. Sé que la espera es difícil, que la angustia se apodera de nuestro interior, que la impotencia nos invade, que tenemos la sensación de dejar de ser valiosos en lo que creemos tener una responsabilidad. Sin embargo, las dificultades nos piden calma. No hay mejor manera de que alguien o algo se vuelva contra nosotros que querer ayudarle por “ el camino recto”, que esperamos para ello y el otro no ve. 

Hay que pensar lento, pensar poco, tener en nuestro ánimo bien atado para no participar del caos al que debemos contribuir con sigilo, haciéndolo “desde fuera” y sabiendo esperar.

 

Difícil tarea; único camino.

 

         

domingo, 17 de mayo de 2026

¿QUÉ HAS HECHO CON TU “OPORTUNIDAD”?

          

“… Cada niño es una oportunidad para que el mundo mejore. ¿Qué has hecho tú con la tuya?”…

 

Ayer, releyendo un libro, concretamente “Clásicos para la vida” de Nuccio Ordine, fantástico muestreo de breves reflexiones extraídas de autores y textos clásicos, volví al inmenso mensaje de esta frase. 

 

¿Qué hemos hecho con nuestra vida?¿Mejora el entorno que nos rodea?¿aportamos algo a los demás?¿ayudamos, con nuestro trabajo, ejemplo o dinámica vital a que lo que está en nuestro entorno sea o esté mejor?.

 

Para llegar a este punto, sin duda, no todo depende de nosotros. En mucha medida, está en la orientación que hayamos tenido en nuestra infancia. En los padres a los que llegamos, en la escuela que nos acogió y sobre todo, en los profesores que fueron responsables, en gran parte, del modelado de nuestra alma y nuestro corazón.




 

Siguiendo la lectura de este libro, llegué a un apartado de inconmensurable valor dirigida al profesorado:

 

“… No se puede entrar en una clase sin una buena preparación. Una pedagogía rutinaria acaba por matar cualquier forma de interés. Por ello, tenía razón George Steiner cuando nos recuerda que “ una enseñanza de mala calidad es, casi literalmente, un asesinato.” ( pág. 18)

 

Estoy plenamente de acuerdo con esta reflexión. Como docente siempre ha sido mi bandera. Me he implicado para los contenidos sean casi un pretexto para que los alumn@s vayan más allá, comprendan lo bueno y lo malo del mundo y aprendan a tener un sentido crítico ante él y sus gentes. Nunca he olvidado tampoco inyectar en su alma la alegría, la compasión y el compromiso como  auténticos pilares de la fortaleza de espíritu.

 

Qué importante es la infancia. ¿Qué han hecho con nosotros?¿Qué hacemos con ella?...

 

Merece la pena reflexionarlo.

domingo, 10 de mayo de 2026

¿TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR...?

 Tenemos un refrán castellano que nos dice que …”Todo tiempo pasado fue mejor”… y otro que completa…” Vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer”… ambos, equivocados.

 

         La “juventud divino tesoro”, que es otro de ellos, tiene más sentido, pero no mucho más. 

 

         Cierto es que la juventud nos aporta frescura, ganas de aventuras, disponibilidad ante los cambios, ganas de inquietudes nuevas, pero también falta de miras, poca madurez mental y muy poco reposo vital. 




 

Los que ya la hemos pasado, sabemos que el punto en el que estamos es también muy bonito y operativamente muy rentable para nuestra vida. Hay algún caso de personas que siendo mayores quieren volver a sentirse jóvenes y en ese desacople de tiempos vitales, se hunden más en un devenir sin rumbo donde todo lo que les interesa está afuera y nunca concluyen sus ansias de alimentarse con lo que se esfuma cuando se consume.

 

         Tampoco todo tiempo pasado, siempre fue mejor, como de ninguna manera es mejor “lo malo” conocido que “lo bueno” por conocer.

 

         De cualquier forma, sea como sea y donde sea el punto en el que nos encontramos, tenemos que abordar la vida que nos queda con todas las herramientas de sabiduría que la madurez nos ha dado. Tener, también, esa pizca de locura, ese puntito de atrevimiento, esa frescura mental, que hace un guiño a la sensatez, es fundamental para no instalarnos en la vida rutinaria, demasiado razonada y hasta un poco rancia. No obstante, no perdamos de vista que siempre está con nosotr@s esa/e joven que hemos sido y que, enriquecido con la sabiduría de la madurez, nos convierte en seres cada día más deseables para nuestra propia vida y la de los demás.

domingo, 3 de mayo de 2026

A TI MAMÁ, A TOD@S LAS MAMÁS DEL MUNDO!!

 Esta frase que parece tan común y por ello, tan oída y casi carente de significado…lo tiene y mucho.

 

Efectivamente, eres una parte de ella; una parte física, un alma compartida y una historia heredada.

 

Tod@s tenemos madre, aunque no lo seamos. Es posible, aunque minoritario, el hecho de que haya “madres”, que lo hayan sido sin querer, que después de serlo no hayan sentido el vínculo indisoluble con su hij@ o que lo rechacen por recordarle hechos horribles ligados a su existencia…pero en cualquier caso, en algún momento, ellas o sus hij@s alimentarán un pensamiento o una emoción que se les escape de la razón y se una a su ADN.




 

A tod@s las madres, a las que tenemos o tuvimos, a las que están y estarán siempre en nuestro corazón…! Feliz día!

 

Para ti mamá…

 

Un beso hacia ese cielo, que es ahora tu casa;

un beso en tu suave rostro que siempre fue mi      aliento,

un beso en ese corazón que te has olvidado en el mío…

y un te quiero siempre por ser tu mi guía y mis ojos cuando estoy perdida,

 en lo más oscuro de la tristeza y la confusión.

 

...Hoy, no te recuerdo más que ayer, pero quiero decirte de nuevo que sin ti, la vida pesaría más de lo posible y sin embargo, al lado de tu recuerdo, me elevo con tus alas hasta tu cielo, para regalarte la caricia más tierna

 de que es capaz mi corazón...