Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 1 de febrero de 2026

¿SABEMOS ROMPER LAS CADENAS…?


 

         “Amanda cerró la puerta dejando tras de sí todas las esperanzas que había puesto en aquella relación. Se dio cuenta de que en realidad, lo que había hecho era tomar un barco equivocado para que, equivocadamente, la llevase a otro lugar. No sabía dónde, ni tampoco cómo sería la travesía, pero cuando supo que podía montarse en él, no le importó. Ahora se daba cuenta de que debió comenzar su nuevo camino a pie, en solitario…”





 

Este podría ser el comienzo de un libro cuyo relato reflejase la situación real de quienes huyen de una situación abrazándose a otra con el mero propósito de huir de ella de forma segura, o al menos eso creen porque, en la mayoría de las ocasiones, escapar de algo requiere previamente estar seguros de que podremos hacerlo solos, independientemente de que ser acompañados nos ayude o no.

 

Romper las cadenas que nos atan a algo nunca debe pasar por atarnos a una soga que no sabemos si en algún punto está debilitada o si es la que exactamente resiste nuestro peso.

 

Estar segur@s de nosotr@s mim@s es la base del éxito, pero cuando aludo a seguridad lo hago con referencia a firmeza, independencia y absoluta capacidad emocional y física para llevar adelante nuestro objetivo. Hay que cuidar muy bien las alianzas, saber en todo momento que a quienes nos unimos no sean más que un punto de apoyo para saltarlo por encima, entender que si algo falla siempre nos tendremos a nosotr@s y eso debe bastarnos.

 

         Nuestro pequeño cosmos, el que hay dentro de cada un@ de nosotr@s, es suficientemente extenso y poderoso para darnos cobijo aún en las peores circunstancias. Esto no significa renunciar a la ayuda de los demás, que tan valiosa puede ser en un momento determinado. Significa no hacernos poseedores de nadie, para no perjudicarlo ni hacerlo con nosotro@s. Significa, en definitiva, que nada nos posea más que el limpio y sano afán de seguir adelante convencid@s de lo que hacemos.

domingo, 25 de enero de 2026

QUITA EL PODER A TU ENEMIGO

 Uno de los mejores logros que podemos conseguir es doblegar nuestras necesidades para lograr varios objetivos.

El primero es que no nos sometan a nosotr@s, que mantengamos nuestro libre poder de decisión ante cualquier eventualidad; el segundo, y casi más valioso, es que el que desea someternos a través de ellas, se quede sin su poder.

 

         Dicho así parece que tuviese menos importancia de la que tiene, pero la tiene y mucha.




 

¿Cuántas veces te has sentido impotente ante alguien que usa tu “ necesidad” para ejercer su poder?. Si dejas de “necesitar”, si sustituyes lo que necesitas por algo con lo que te puedas arreglar, dejarás desvalid@ a quién te tiene bajo su control.

 

         Nada hay más placentero que poner de manifiesto, ante el que cree que te domina, que tiene un nulo poder sobre tu voluntad y tu persona cuando que cree que te somete y ya no lo necesitas. Ahí terminó todo. En ese momento, su soberanía no te afectará más. En ese momento, te has convertido en una persona libre con el poder de decidir lo que puede que te lleve más voluntad, más empeño y posiblemente, más dificultades, pero siempre soberan@ de ti mism@.

 

         Cada gota de esfuerzo por alcanzar la independencia, libera. Cada energía puesta en salir adelante por un@ mism@, redime. Cada voluntad focalizada en este objetivo empodera. Solo tienes que soltar la “necesidad” que otr@ te satisface y sustituirla por el esfuerzo continuado en el foco de tu empeño.

 

         Buena suerte será ya que lo pongas en práctica.

 

         

domingo, 18 de enero de 2026

ABRAZAR TUS DEBILIDADES

 Tod@s queremos ser fuertes. Nos han enseñado que solamente la fortaleza, gana. Que si te muestras débil, los demás se aprovechan y que nunca lograrás algo importante si no vas con las garras levantadas atacando antes de que te ataquen.

 

Todo ello ha creado un perfil conductual muy concreto. La competitividad cada día es más fuerte, el compañero es un rival, el amigo un potencial traidor o tu pareja puede engañarte sin darte cuenta en cualquier momento. Pensamos, a base de habernos alertado sobre ello, que debemos protegernos, que la vida no es tan fácil y que la gente no es tan bondadosa como creemos.

 





Puede que a veces sea así. Puede, incluso, que estos escenarios se dan más frecuentemente de lo que nos gustaría. Puede que comencemos la vida con tanta inocencia que despertar de ella suponga una bofetada demasiado fuerte. Pero aun así, y a favor de quienes no cumplen con este estado de lucha continua, hemos de abrazar nuestra fragilidad y permitirnos tenerla. 

 

Debemos educar para que los demás, y nosotros mismos, admitamos que ser fuerte no es la única opción. Que sentirnos débiles, conocer esas debilidades y saber manejarlas es, en realidad, lo que nos hará poderos@s. Que la fortaleza pasa por aplicar herramientas de control y transformación de lo que sea nuestro talón de Aquiles. Ahí, entonces, y solo ahí, venceremos. Y no sólo a los demás, sino a nosotros mismos que es la verdadera victoria que puede darnos la seguridad de mantener controlado en timón de nuestra vida.

 

No escondas tus debilidades. No las niegues en ti, más bien déjalas que afloren, conócelas, hazte amig@ de ellas y transfórmalas en fortalezas de ti mismo; siendo así, nadie podrá tumbarte en la batalla que sea que libres porque antes de nada ya te habrás vencido a ti mismo, dentro de ti, muchas veces.

domingo, 11 de enero de 2026

VOLVIENDO A LA VIDA NORMAL...

 Volvemos a la vida normal, que en estos tiempos es menos normal que nunca, pero dejamos atrás celebraciones, comidas y brillos que en este mundo occidental llegan, incluso a abrumarnos, durante tantos días. Sin embargo, comenzamos el año con una sensación extraña. Es como si algo no fuese bien; algo o mucho. 

 

El mundo parece que cae de cabeza en una crisis irremediable de la que somos testigos. La historia en vivo y en directo nos mira a la cara y nos impele a reflexionar sobre la caída acelerada de valores, respetos a las normas y acciones injustificadas que se acercan más al caos que al equilibrio por el que tanto se ha luchado durante décadas.




 

En este contexto incierto, nuestro nuevo año va día a día sorprendiéndonos con nuevos acontecimientos ante los cuales solamente podemos  mantener una postura de dignidad en nuestro pequeño entorno. La vida normal deja de ser tan normal para ser incierta y desconcertante. Nos mantiene alerta. Nos encoje y nos encierra en un círculo cada vez más pequeño donde poder sentirnos seguros.

 

Estamos en tiempos convulsos. Posiblemente, de forma individual podamos hacer poco o nada. Lo que sí podemos es no perder la calma, seguir estando con la justicia, los valores democráticos, el respeto a lo ajeno y la empatía con los que sufren injusticias de cualquier tipo.

 

No podemos comenzar el año sin obviar lo que sucede, pero podemos seguir defendiendo, en nuestro pequeño marco vital, todo aquello que nos hace mas dignos y compasivos con los demás.


¡No es poco!...


Somos granos de arena en un desierto cada vez más poblado de animales inmundos, pero cada uno sumamos junto al otr@.

No lo olvides.

lunes, 5 de enero de 2026

A PENAS TE RECUERDO...

         Apenas me acerco a tus ojos de miel y me desvelo, 

        apenas recuerdo tu voz y tiemblo…

apenas te oigo subir la escalera y me asaltan temerosos los recuerdos de aquel tiempo,


del olor a pan recién hecho, de manos rebozadas de harina temblando de miedo… 


de atardeceres imborrables en los que traías contigo la engañosa sonrisa de promesas de cieno, 





como si no hubiese un mañana, ni el pasado tuviese peso.


Y la escarcha de tus sienes encendía mis duelos y te sentía lejano, como un pajarillo que busca a su madre y vuelve vacío de regreso.


Entonces y solo entonces, tenían sentido los ecos del miedo,

Entonces y solo entonces, me sentí en la guerra como guerrero.


Contigo pasaron días, meses, el calendario entero…


Y los años se tragaban unos a otros en el infierno.


Ahora, entre la lucha de aquel tiempo y el fin de los anhelos… apenas te recuerdo, siempre ausente en tus enredos, capeándonos a todos en tu vasto juego.


Ahora, que se han borrado tus rasgos de mi cielo, solo ha quedado una imagen  de humo y niebla, borrosa y ciega; solo ha quedado, la inmensa amargura  de conocer que todo aquello solo fue un loco sueño.

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

CUANDO EL AÑO SE APAGA

 Siempre que algo se va…algo está por llegar. Cuando una etapa se cierra, otra se abre. No sabemos en qué sentido, no tenemos idea de lo que va a suceder, lo que sí sabemos es lo que ya pasó. El año que termina encierra tristezas, llantos, risas, alegrías, desconsuelos y esperanzas. Todo tiempo pasado parece mejor, pero no es cierto. Solamente sabemos lo que fue y cómo fue. Lo vivimos, lo gozamos, lo sufrimos…y terminó. Por eso, con la mirada vuelta hacia atrás nos sentimos fuertes sabiendo que lo resistimos, que pudimos con ello, que lo superamos…que estamos vivos y que seguimos en la brecha para encarar lo que venga.




 

Por todo ello, esperamos siempre un año mejor, celebramos la fortaleza que nos asistió en el que se va y apostamos por la felicidad que suponemos  que el que viene nos traerá.

 

Por la esperanza de tantas cosas propias y ajenas. Nuestras y del mundo. Porque la locura colectiva de mandatarios y regentes sea cada vez menor, porque a los que siempre les toca estar al otro lado de lo bueno, se acerquen un poco más a una vida digna, porque nos arrope la salud y no nos abandone el amor en la forma que desee tomar.

 

No olvidamos a los que no están, ni alejados ni ausentes por siempre, tampoco a los que cerca de nosotr@s nos hacen la vida más fácil y bonita.

 

¡Por tod@s ell@s y por cada uno de nosotr@s, Feliz 2026!

domingo, 28 de diciembre de 2025

LA PARTIDA DE AJEDREZ

 La vida es como una compleja partida de ajedrez; con millones de posibilidades, con jugadas hábiles y certeras, con equivocaciones de las que somos conscientes al instante de haberlas cometido o de otras que hacemos sin darnos cuenta de que nos van a fagocitar en un instante.

 

Jugar al ajedrez nunca ha sido fácil; vivir, aún menos. ¿Dónde está el manual que nos indique las reglas del juego en la vida?. No existe porque no es único, es tan amplio como seres existen, tan complejo y diferente como situaciones se plantean. Sin embargo, aún sin él, cada uno vamos comprendiendo cómo podemos ganar mejor, poco a poco, a situaciones de tristeza, de traición, de soledad, de ausencias no queridas…etc. Y todo ello, se reduce a veces a muy poco, a lo simple de entender las dos premisas básicas que en este breve cuento, comprenderás.







Veamos…

 

____________


 

“Un joven presa de la ilusión fue a ver al abad de un monasterio Zen para consultarle si conocía un método breve para despertarse, pues no creía que pudiera meditar largo tiempo sin regresar fácilmente al mundo.

 

—¿Puedes mantener mucho tiempo tu atención en algo? ¿En qué te concentras más? —quiso saber el abad.

—En nada especial. Soy rico y no tengo obligación de trabajar. Lo que más me apasiona es el juego de ajedrez.

Entonces, el abad mandó que trajeran un tablero y pidió a uno de sus asistentes que fuera el adversario del joven. Después pidió una espada.

 

Me has prestado voto de obediencia y ahora tengo necesidad de ti —dijo a su asistente, y continuó—: Jugarás una partida con este joven y si pierdes te cortaré la cabeza. Si ganas, se la cortaré a él. Si el ajedrez es la única cosa de la que se ha preocupado en esta vida, merece perder la cabeza.

 

La partida empezó. El joven sentía cómo el sudor lo cubría, pues se estaba jugando la vida. El juego de ajedrez se convirtió en el mundo entero, estaba concentrado en ello. En un momento dado de la partida, aprovechó y lanzó un fuerte ataque. Estaba a punto de ganar. Miró al asistente que jugaba contra él. Vio aquel rostro inteligente, sincero, gastado por años de austeridad y esfuerzo. Pensó en su vida desprovista de valor y una vaga compasión lo dominó. Cometió deliberadamente un error, luego otro, hasta quedarse sin defensa.


De pronto, el abad volcó el tablero dejando a los dos adversarios sin aliento.

 

—No hay ganador ni perdedor —sentenció el abad—, no se cortará ninguna cabeza —y, volviéndose hacia el joven, dijo:


…”Sólo dos cosas son necesarias: concentración completa y compasión. Hoy has aprendido las dos. Aunque estabas completamente concentrado en el juego, has podido sentir compasión y sacrificar tu vida por ella. Quédate aquí y, si continúas instruyéndote con este espíritu, tu despertar es seguro…”


https://www.elcopoylarueca.com/diez-cuentos-zen-con-grabados-ohara-koson/