Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 13 de septiembre de 2026

¿ " PERDONO"...PERO "NO OLVIDO"...?

  

    Es difícil perdonar. Cuando lo intentamos algo queda por dentro, un regusto amargo que sigue sabiéndonos mal. La clave está en entender los procesos que necesita el perdón, los mitos que lleva asociados consigo y las consecuencias que creemos que debe tener, también erróneas.

 

         La consabida frase “ perdono, pero no olvido”, se dice con encono. Uno se reafirma en pasar por encima de la palabra “perdono” de forma ligera y apoyarse en la del recuerdo, en “no olvido” como si nos mantuviese erguidos en una columna de acero, firmes, orgullosos y dispuestos a conservar en nuestra retina todo lo que nos dolió.

 


 

 

         Olvidar es un imposible. Nada de lo que uno vive se olvida, lo que no quiere decir es que volvamos a los recuerdos con la misma viveza de emociones, positivas o negativas, con lo que los vivimos.

 

         Perdonar no implica nunca, olvidar. El proceso del perdón es lento y necesita elaboración.

 

·      Lo primero, comprensión sobre lo que sucedió.

·      Más tarde, responsabilidad de nuestra parte de culpa, por pequeña que sea o del carácter que tenga; es decir, pudiste no tener una culpa directa pero tal vez, no pusiste límites a tiempo, dejaste que la otra persona ultrajase tus valores etc…

·      Posteriormente, hay que “soltar” el dolor de la vivencia. Dejar libre al otr@ y a uno mism@. No desear ningún mal, ni ningún bien. Conseguir la neutralidad.

 

 

Fue una experiencia en la que seguramente aprendimos mucho. Agradécelo así.

 

 

·      Por último, el perdón no exige reconciliación. Se puede perdonar “dentro de uno mism@” aunque fuera sigamos nuestra vida sin tener que volver a relacionarnos con la persona implicada en nuestro dolor.

 

Perdonar, en definitiva, es volver al pasado y regresar sano.

 

No te plantees nada más.