Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 10 de mayo de 2026

¿TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR...?

 Tenemos un refrán castellano que nos dice que …”Todo tiempo pasado fue mejor”… y otro que completa…” Vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer”… ambos, equivocados.

 

         La “juventud divino tesoro”, que es otro de ellos, tiene más sentido, pero no mucho más. 

 

         Cierto es que la juventud nos aporta frescura, ganas de aventuras, disponibilidad ante los cambios, ganas de inquietudes nuevas, pero también falta de miras, poca madurez mental y muy poco reposo vital. 




 

Los que ya la hemos pasado, sabemos que el punto en el que estamos es también muy bonito y operativamente muy rentable para nuestra vida. Hay algún caso de personas que siendo mayores quieren volver a sentirse jóvenes y en ese desacople de tiempos vitales, se hunden más en un devenir sin rumbo donde todo lo que les interesa está afuera y nunca concluyen sus ansias de alimentarse con lo que se esfuma cuando se consume.

 

         Tampoco todo tiempo pasado, siempre fue mejor, como de ninguna manera es mejor “lo malo” conocido que “lo bueno” por conocer.

 

         De cualquier forma, sea como sea y donde sea el punto en el que nos encontramos, tenemos que abordar la vida que nos queda con todas las herramientas de sabiduría que la madurez nos ha dado. Tener, también, esa pizca de locura, ese puntito de atrevimiento, esa frescura mental, que hace un guiño a la sensatez, es fundamental para no instalarnos en la vida rutinaria, demasiado razonada y hasta un poco rancia. No obstante, no perdamos de vista que siempre está con nosotr@s esa/e joven que hemos sido y que, enriquecido con la sabiduría de la madurez, nos convierte en seres cada día más deseables para nuestra propia vida y la de los demás.