Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


lunes, 27 de abril de 2015

EL REY Y LOS DOS ESCLAVOS



“Tus palabras te liberan o te condenan.”

Cierto rey compro dos esclavos.

Uno extremamente guapo, y el otro muy pero muy feo.

Mandó el rey al primero a tomarse un baño, y en su ausencia cuestionó al segundo. Le dijo que su compañero dio muy malas referencias de el, de su mal caracter y que era un ladrón, y le pregunto si era verdad.

El segundo esclavo contestó que el primero era lleno de cualidades,
las cuales correspondían a su belleza externa.

Y que si el primer esclavo había dado malas referencias, era probablemente cierto.

El rey le recuerda rápidamente que la belleza real es interna, y que la belleza externa es solo un accidente, y que lo más importante es la "substancia" del alma eterna. 

Así pues el rey mandó al segundo a tomarse también una ducha.
Y entonces mandó a llamar al primero, y le dijo que el segundo había dado muy malas referencias de él; que no era digno de estar con el rey, le preguntó entonces que pensaba acerca de esos comentarios.

El esclavo respondió diciendo que el segundo era un mentiroso y un traidor, un mal portado y no digno de ser su amigo.....
La moraleja del cuento es que "Cada hombre se esconde bajo su propia lengua", y su lengua lo traicionará o sacara a luz sus atributos tarde o temprano. 

Así que recuerda "la seguridad del hombre está en el control de lo que sale de su boca, el que controla su lengua se domina también a sí mismo."

domingo, 26 de abril de 2015

VIAJE A ÍTACA ( Relato)



Entramos, de nuevo, en nuestra cita del domingo. Desde hace un mes, abordamos una nueva entrega de este relato en el que consiste la sección “Viaje a Ítaca”.

Se pueden buscar en el historial del blog, las partes anteriores; como posicionamiento previo:






(Owen es un afamado académico  en el ámbito de la siquiatría que decide poner una consulta donde se devuelva a la persona  a su lugar en la felicidad.
Busca su propia terapia a través de las de los demás porque tiene un pasado lleno de sucesos traumáticos que le atormentan a cada instante.)


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EL PRECIO

…Por entonces, necesitábamos un libro de difícil existencia por estar descatalogado hacía mucho tiempo. Todos dirigieron sus miradas hacia mí para que fuese a pedírselo a aquella mujer que jugaba con la accesibilidad a los manuales a su antojo.

Nunca imaginé lo que aquel acto de valentía iba a suponer en mi vida. Accedí a solicitárselo con la condición de que sumase el período de entrega de mis cuatro amigos junto al  mío y poder tenerlo más tiempo. 

Un favor que más tarde pagaría con un alto precio.

          Me levanté temeroso de llegar a la altura de la mesa de aquella mujer inexpresiva y altanera. Fui despacio recorriendo cada mosaico del suelo que se deslizaba bajo mis pies.
Arrastrando el miedo que sentía, me detuve frente a su mesa con sumo cuidado.

Levanté la cabeza para mirar a mi alrededor. Toda la sala estaba observándonos. No se sentía ningún ruido, ni tan siquiera el aleteo de las hojas de los libros al cambiar de posición.

 Mis amigos se zarandeaban en las sillas señalándome que ya era el momento de pedirle aquel manual que había ido a buscar, pero yo no podía articular ninguna palabra. 

De pronto, noté su fría mano sobre la mía. Aquella sensación doliente parecía atravesarme hasta el cerebro. Presionaba dulcemente los dedos sobre la mesa dando paso a mi solicitud.
.- Dime mi querido Owen, ¿qué es lo que quieres?.- Solamente pude levantar la mano izquierda para señalar la estantería en la que se encontraba el ejemplar.- ¿Allí?, ¿está allí?.-

Mantenía una sonrisa llena de ironía y ácido sarcasmo. Era como si estuviese a punto de regañar a un niño al que inmediatamente hubiese perdonado en función de un castigo.

- Acompáñame. Tú me dirás qué libro necesitas.-No pude decir nada. Comenzaba a sentir un calor insoportable que ruborizaba mi cara por momentos. Inició el recorrido hacia una inmensa estantería de la parte derecha. Mientras caminábamos me puso a su altura para llevar su mano sobre mi cabeza todo el tiempo.

.- Señorita Stella, aquél por favor.- Sin mediar palabra subió una escalera diminuta, encajada en la pared, que recorría por medio de unos raíles toda ella. Alargó su brazo y comenzó a tirar del lomo de aquel gordísimo libro al que seguramente no podría sostener en aquella posición. Metió la punta de sus dedos en el final de su dorso y los desplazó tan rápidamente que cayó con un tremendo estruendo al vacío.

Todos comenzaron a reír. La indignación de la bibliotecaria creció al instante. Rápidamente alzó una sorda explosión de entre sus dientes colocando el dedo índice en su boca para restablecer el orden. Sin embargo, recogió el manual y me lo entregó con una sonrisa no sin antes sujetar mi brazo diciendo:

.- Este es. Ahora te tomaré los datos para su devolución.- No dije nada. La seguí temeroso de las próximas palabras que aún estaban reposando en su cabeza deleitosamente. Un minuto más tarde me entregaba una hoja en la que firmaba la sentencia hacia el lado oscuro de mi vida. 

Se acercó hasta mi oído y me susurró suavemente…
.-Mi marido es profesor de Álgebra. Estará encantado de resolver tus dudas esta tarde. Te esperamos a las seis. No tardes. No le gusta la gente impuntual. A mí tampoco. Y no queremos comenzar mal ¿verdad Owen?.-  Esbozó una leve sonrisa mientras recogía la hoja de datos que me había entregado anteriormente.

Un escalofrío separó la voluntad de mi miedo.- ¿Qué había querido decir la señorita Stella con aquella siniestra palabra que daba comienzo a lo que en aquel momento ni siquiera imaginaba? (…)

viernes, 24 de abril de 2015

LO QUE LA TRISTEZA ENSEÑA



 “La tristeza te hace ser una persona más profunda. Te permite explorar los perímetros de tu alma. 

        La tristeza es el único umbral hacia ciertos niveles de conciencia, y es un duro maestro desafiante. A través de la tristeza puedes explorar cada aspecto de tu lado oscuro –rabia, dolor, abandono, terror, soledad-, y estos son aspectos de la herida sagrada que en nuestras vidas cotidianas usualmente tratamos de ignorar.

       La tristeza te fuerza a mirar esas partes de ti misma que no están sanas todavía.

                Si puedes mirar a la tristeza como una enseñanza, crecerás. El dolor de la tristeza no es el único maestro en esta vida, pero si es observado adecuadamente, con conciencia y el corazón abierto, es uno de los más grandes maestros de todos.

                Las semillas de la sabiduría y la iluminación están plantadas dentro de las heridas de la tristeza. Lo que se ha perdido solo puede regresar a nosotros nuevamente de un modo superior”.

Lynn Andrews.
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Decididamente, la tristeza enseña mucho. Enseña a desgranar misterios, a solventar dudas, a solicitar preguntas, a requerir alientos, a generar caricias, a agradecer palabras…a divisar caminos.

Enseña que un día lo maravilloso se esfuma como el éter y queda lo esencial; enseña a caminar prudente, a ir despacio, a hablar bajito…enseña al alma a dormirse sobre las lágrimas y a despertarse bajo la luz.

Enseña que no hay dolor gratuito, ni grito que quede impune. 

A mí me enseña a quererme más adentro y a pronunciar mi nombre junto a esta frase:…” Todo está bien”.

jueves, 23 de abril de 2015

A TODOS LOS SUEÑOS PERDIDOS


“A todos los sueños perdidos, a todos.

Uno por uno.

A mis mejores deseos para que lleguen a un alma que les 

pueda hacer realidad.

A las ansias de estar con la persona amada…

Al viento fresco sobre mi cara…

A la soñada casa junto a la arena de la playa…

A los buenos momentos regados por el vino…

A los malos, regados por las lágrimas…

A todo este amor que cayó sobre la nada…

A tenerlo y a perderlo, para volver a ser soñada.

…A todos los sueños perdidos … hoy y también mañana. 

A todos les dejo el amor de este tiempo para abrir puertas

 y ventanas,  que entre el aire fresco;

el aire de un nuevo mañana, 

donde me sienta plena de nuevo, 

con ilusiones renovadas…”

FLOR Y NATA