Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 5 de enero de 2020

¿Y TÚ QUÉ PIDES?...



Hoy es una noche especial…

Cuando el reloj marque 00:00…

Cierra los ojos…

Respira profundo…

Conéctate con todo lo que no es mundo…

Imprégnate de todo lo que te hace feliz…

Sumérgete en tus deseos más profundos…



Imagínate siendo  protagonista…

Disfruta de las sensaciones que te abrazan.

Vuelve a respirar la magia de la noche.

Susurra en los oídos de los dioses,

Todo lo que necesitas…

Confía.

Abre los ojos; el pedido está hecho.

No te agites por la tardanza de su llegada…

Es lo tuyo.
Llegará.

                           

miércoles, 1 de enero de 2020

¿SE TERMINAN LOS BUENOS DESEOS?



Me fascina el efecto “navideño” de emprender la batalla por ser quien más y mejores deseos lanza a familiares, amistades o conocidos. Y me sorprende tanto porque la vida después es otra cosa. Se terminan las Navidades y todo vuelve a su cauce, es decir a la vida normal donde la gente no es tan amable, ni se entrega a  bondades desde lejos, ni se envía mensajes tan tiernos y dulzones.





Después de Reyes se produce una transformación en todos. Es como si entrásemos en una dimensión diferente a este tiempo, un mundo paralelo que se nos olvida muy pronto. Un paréntesis del que en realidad estamos deseando salir porque nos obliga a manifestar unos sentimientos, muchas veces, construidos artificialmente que parecen no tener fin.

El término de este periodo es un alivio. Una vez satisfechas las primeras ganas de abrazos y besos, de mensajes que llenan el teléfono, de regalos meditados e improvisados, comidas excesivas y nostalgias dormidas, solo nos quedan las risas y las ilusiones de los niños, donde les haya. Y aún eso cansa.

Lo cierto es que estamos hechos a las rutinas. A los hábitos que nos instalan en lo conocido. A nuestros malos humores, de vez en cuando, e incluso a nuestras soledades deseadas.

Lo cierto, también, es que estamos deseando meter en las cajas los adornos que muy pronto se vuelven ridículos nada más que ha pasado el día de Reyes.

Aunque creamos por unos días que la vida es de otra forma sabemos que no es así, aunque nos gustaría vivir un mundo distinto pero que nos rodease sin tener que esforzarnos en construirle. Algo así como la Navidad que termina. Hecha ya desde que hemos nacido y a la que solamente tenemos que acoplarnos.

Acabamos de comenzar otro año. Uno especial, sin duda. Al menos lo fue hace 100 años. ¿Quién puede decirnos que no lo será también ahora?.

Lo comenzamos con esa esperanza pero sin olvidar que, en gran medida, depende de nosotros, de cómo interpretemos lo que nos sucede y de la solución o la respuesta que demos a ello.

El resto queda al azar; un destino que cumpliremos queramos o no.

sábado, 28 de diciembre de 2019

SE ACABA OTRO AÑO...



Inevitablemente sentimos alguna nostalgia al terminar el año. Posiblemente haya sido un año lleno de sorpresas o tal vez, un año plagado de desencuentros o fatalidades o quizás un año donde algo sorprendente y definitivo se haya instalado en tu vida.


Tenemos un escudo efectivo, una herramienta que no falla cuando nos ponemos a valorar lo que ha sido el 2019 y es pensar que todo pasa por y para algo. Que realmente, estamos en el lugar y el momento que debemos estar y que si algo bueno nos espera lo hará sin cambiar su rumbo porque es para nosotros.

Estamos frente a una filosofía de lo positivo que nos ayuda sin duda; si no lo hiciese esta corriente de autoconfianza en uno mismo lo haría nuestro cerebro por nosotros y es que éste siempre quiere ayudarnos.

Ante una situación difícil nos ayuda  adaptarnos, ante una desgracia nos ayuda a adormecer el dolor o mitigarlo enfocándonos en otras perspectivas; ante una gran felicidad nos coloca ante lo mejor de lo que esperábamos. La vida, de alguna forma nos da la mano aunque parezca que nos empuja, en otras ocasiones.

Mi número favorito es el 9 y lo es porque con él me han sucedido muchas cosas; buenas y malas o siempre buenas, según se mire porque lo que en ocasiones parece que está en nuestra contra a la larga se convierte en nuevos caminos que nos llevan a sitios mejores.

Este año también ha marcado mi vida. Uno más, sin duda, porque no sabemos en qué momento llegan los cambios, ni cómo esas diferencias incidirán en nuestra vida.

Solo queda aprender. De lo que agrada, de lo que duele, de lo que amarga, de lo que chilla, de lo que enfada, de lo que entristece, de lo que enloquece, del todo y de la nada. De la algarabía y del silencio. De las chispas y los colores, de la oscuridad.

Un tiempo, que decidimos como un año, va quedando atrás. Otro nuevo se abre ante nosotros como nuevas oportunidades de mejora en las que, sin duda, no hay nada mejor que recuperarnos a nosotros mismos con el mayor amor posible.

Una meta atemporal a la que tod@s deberíamos aspirar.

Por un año lleno de confianza, poder y seguridad en uno mismos. 

Serenidad y templanza.

 Altitud de miras y ausencia de miedos.

lunes, 23 de diciembre de 2019

LAS FORMAS DE LA NAVIDAD



La Navidad es un tiempo de todos, pero no para todos igual. 




Están quienes viven la alegría de la demasía; los que aprovechan para hacer lo que casi nunca hacen; los que viven emociones y encuentros tardíos; quienes sufren por ausencias; por hambre, de comida o de amor; los que viven en una burbuja de cava por unos días y los que apenas tienen nada, ni en estas fechas ni nunca; los que están sufriendo en su cuerpo la huella de la enfermedad; los que están lejos de sus hogares, los que han perdido algo o todo; los que no saben a dónde acudir para remediar sus penas y aquellos a los que les sobra todo aquello que resta.

La Navidad tiene nombre de sonrisas y lágrimas. De luces y sombras. De amor y desamor. De ilusiones y decepciones. De fantasía y realidad. De sueños y pesadillas. De dulces y amargos. De azúcar y sal.

La Navidad es un lecho, para muchos, en el que querrían dormir hasta el día 7 de enero o un enorme castillo de naipes en el que celebrar continuamente que se celebra.

En todo caso, es un tiempo diferente con muchas formas; tantas como posibilidades hay en el corazón ante las realidad cruda o fantástica que se viva. Por ello, posiblemente nos sirva para encontrar, entre tanto afán por ser felices, un destello de intimidad donde recogidos en lo más profundo pidamos que el año que se acerca sea generoso con todo lo que cada uno necesite.

El resto queda de nuestra cuenta, sea Navidad o no.

domingo, 22 de diciembre de 2019

CUANDO TODO APRIETA

Cuando las cosas aprietan, 

no son de tu talla.

Si el amor duele, no es amor.

Si la amistad obliga, no es amistad.
 
Si la familia somete, no es familia.

Si dónde estás te atan, no es tu lugar.



Si el sol no luce, no es el sol.

Si hay nubes en tu camino,

 hay más tras ellas.

Si sobresaltan tu sueño, 

no es sueño; es pesadilla.

Si la música te disuena, 

no es melodía, sino ruido.

Si cuando dices “no” 

te obligan al “si”; es violación.

Si tu alma te grita y tú no escuchas;

 no es su culpa, es la tuya.

Si cuando quieren ayudarte,

 rechazas la ayuda

La queja te convierte 

en un despreciable desagradecido.

Si el mundo te da señales

Y tú miras a otro lado

Estás condenado a la amargura

Sin razón ni sin sentido.

Cuando todo te aprieta,

Grita y abre tu corazón herido

Cuando te sanan,

Sana contigo.