Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 8 de noviembre de 2020

RECONOCE AL MAESTRO/A

Valorar a la gente que te encuentras en tu  vida puede ser clave para saber lo que aprender de ellos. De cualquier persona se aprende algo; de otras, mucho. Por ello es importante darse cuenta desde el principio o podemos perder muchas oportunidades que no volverán.

 

Sé consciente de qué personas son importantes en tu vida y por qué lo son. Aprende, agradece el encuentro con ellas y podrás seguir el camino que sin duda es mejor para ti.

Veamos este breve cuento.

 

…”Dos viajeros, uno que venía del norte y otro que venía del sur, se encontraron casualmente en un punto del sendero y decidieron continuar juntos para hacer más llevadero el camino. Uno de ellos preguntó al otro:

-¿Hacia dónde te diriges?

-Voy a donde pueda encontrar un maestro, un auténtico maestro, llevo años de búsqueda incansable viajando por el mundo -contestó el hombre que venía del sur -pero no desespero, sé que encontrar un auténtico maestro es muy difícil, su aparición en el mundo es muy rara y por tanto la posibilidad de encontrarlo es también muy escasa.

-¿Y qué harás cuando lo encuentres? -volvió a preguntar al compañero.

-¡Oh, qué gran momento será ese! Me postraré a sus pies, mi corazón se estremecerá y mis ojos seguramente derramarán lágrimas. Dios quiera que algún día pueda vivir ese momento -contestó.

Pasaron las jornadas y ambos compartieron diversas vivencias cotidianas además de la comida de cada día y el fuego por las noches.

Una mañana, el hombre que venía del norte, dijo:

-Ha llegado el momento de separarnos, tú sigue tu camino, que yo seguiré el mío.

-¿Adónde irás? -preguntó su compañero.

-Continuaré mi búsqueda.

-¿Qué búsqueda?

-La de un auténtico discípulo. Encontrar una persona así en el mundo es algo extraordinariamente raro. Es verdaderamente raro que alguien sea capaz por sí mismo primero de reconocer a un auténtico maestro, y después de mostrar el comportamiento y la actitud correctas que le permitan aprender.

Instantes después, el hombre que venía del sur, pudo ver como el Maestro de su época se alejaba por el camino.”

 

 

jueves, 5 de noviembre de 2020

TODO ES MÁS SENCILLO

 

La vida es sencilla.

Podemos pensar que esta afirmación no es cierta o no lo es siempre o no lo es casi nunca.  Pero lo sería si pudiésemos asumir y aceptar que todo pasa en nuestra cabeza. Que la mente dirige nuestro mundo y que nada hay mejor que dirigirla nosotros a ella.

Posiblemente sean los enredos que hemos creado, a lo largo de nuestra existencia desde la infancia, sobre todo, los que nos han ayudado a salir adelante en situaciones difíciles pero también los que nos han condenado a reaccionar en vez de responder.



Más calma, más sencillez, más serenidad es lo que debe impregnar nuestras acciones día a día.

Hemos creído que en lo complicado estaba la esencia de lo mejor y nada más lejos de la verdad. Lo difícil nos pone a prueba y  los instrumentos que usemos para esa batalla servirán para definir la grandeza o la miseria de persona que somos.  

Todo es más fácil. No necesitamos tanto. No hace falta ser el mejor de lo mejor, lo más grande de todo, el que más consigue, el que ocupa la cúspide de la pirámide. No hace falta.

Lo que si hace falta es que seas lo más grande a lo que tú mismo has llegado, lo más bondadoso, lo más honesto y lo más leal que hasta este momento has sido. Que la evaluación sea contigo/a mismo/a y que los resultados queden dentro de ti para que remontes con ellos a tu mejor versión.

Lo sencillo; la sencillez en sí es una de las virtudes más bellas y más inusuales en un mundo como el nuestro donde competir con otros, es la razón de la existencia.

Revísate. ¿De qué está hecha tu sencillez?

Obsérvala desde fuera y encárgate de que brille de la forma más sencilla.

martes, 3 de noviembre de 2020

DEJA QUE TODO SUCEDA

A veces, la mayoría de ellas, lo mejor que podemos hacer es dejar que todo suceda. No poner vetos al destino, ni ir contra corriente.

 

La mayor satisfacción es pensar que uno ha hecho las cosas bien. Que ha sido fiel a sus compromisos, que ha sido leal a sus sentimientos. El resto no es nuestro, será de otros y cada cual asumirá sus culpas o sus grandezas.

 


 

 

El destino hace que la vida de muchas vueltas y lo que hoy nos sonríe, mañana puede que nos haga llorar.

 

Lo que lanzas con tus comportamientos, tarde o temprano vuelve a ti; a veces doblado.

 

Sin embargo, lo mejor es no interferir en la vida de nadie, seguir nuestro camino y permitir que cada uno ocupe su lugar.

 

Lo que es verdadero perdura. Nunca cambia. Siempre permanece inalterable en su centro, en su verdad. Está ahí, acogiéndote en cada duda, en cada manera de enfocar tus días, en lo bueno y lo malo de cada uno de ellos.

 

Hay pilares que nunca deben tambalearse y son los principios que han hecho que seas fiel al honor que anida en el corazón y a las leyes que rigen tu vida por encima de cualquier eventualidad.

 

Deja que todo suceda. Que lo que tenga que pasar, pase. Que abracemos la felicidad o la infelicidad y que en caso de no saber dónde estamos y nos perdamos en el trayecto, podamos regresar a lo mejor nuestro.

 

 

domingo, 1 de noviembre de 2020

EN MEDIO DE LA NADA

 

En el medio de la nada,

 en el centro de todo,

en el borde del abismo,

 en cima de cualquiera,

al lado de nadie,

 detrás de otros,

delante de ninguno.

 


 

Debajo de la tierra,

Sobre la arena o la hierba,

Flotando en el agua,

Subiendo al cielo,

Como arena encarnada,

Veo tu cara etérea,

Confundida con el olvido

De pensarla tanto

Y huir sin palabras

En medio de las tinieblas

Con tanto hambre y frío.

Sin cuerpo, ni dolores

Ni lamentos ni quejas.

El alma no sabe de días,

Ni de fiestas de los muertos,

Ni tan siquiera,

Si ha partido o está entera.

Por ti y por el resto,

Por mí y por el nosotros

 Y por el nunca bien resuelto,

Hoy pongo una flor en el recuerdo

Para fundir lo que nunca debió pasar

Con lo que pasó sin poder creerlo.

Miro al cielo y al suelo.

Cierro los ojos y también muero.