Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


lunes, 25 de diciembre de 2023

LA NAVIDAD DE LA INFANCIA

 Todos tenemos ausencias, en nuestra vida, que ponen un punto de tristeza en nuestras mesas repletas de alimentos, dulces y colores que simbolizan todo lo contrario.




 

La infancia es, en muchas ocasiones, un buen refugio para los sabores amargos del presente. Decía una persona muy cercana a mí, seguro parasafreando a algún literato, “no hay nada peor, que recordar el placer en el tiempo del dolor”… y tiene su razón.

 

No todo son risas, no todo el mundo está sano, no todo el mundo vive bajo un techo con calor, no todo el mundo tiene comida, no todo el mundo tiene afecto, no todo el mundo tiene paz… pero ante el dolor, propio y ajeno, nos queda el refugio de nuestros recuerdos, de lo simple y de lo poco, pero felices.

 

Quiero, en este día de Navidad, que dejemos un hueco para lo mejor de nuestra niñez, que recordemos el cariño que la inundó, el esfuerzo de nuestros padres, la multitud de pequeñas y simples cosas que llenaron aquella vida, lo felices que éramos sin darnos cuenta… Y eso, es lo peor. No darse cuenta de la felicidad cuando está contigo y tenerla que recordar, muchos años después, para poner una pizca de ternura en los momentos más tristes que asaltan las luces y brillos de las fiestas en las que estamos.

 

Que no nos pase lo mismo con la que tenemos cerca. Que podamos estar inmersos en ella y nos inunde en toda nuestra consciencia. Al menos, no perdamos esa oportunidad porque tal vez, nadie sabe, no queden tantos años para volver a recordarla como lo mejor que tuvimos.

martes, 19 de diciembre de 2023

LA NAVIDAD DE CADA UNO

 Hay cientos y cientos de Navidades. Tantas como cada uno de nosotros. Nadie las vive de la misma manera, ni aun estando en la misma familia. Ni siquiera, codo con codo con una persona cercana.

 

Nadie, ni los que dicen no sentir ninguna afinidad o incluso rechazo por la Navidad, puede quedarse indiferente y no puede porque el ambiente que nos rodea es distinto y porque para mal o para bien, hay un paréntesis que frena la vida diaria o al menos la trastoca.

 

Cada uno de nosotros, la vive a su manera; incluso no vivirla de ninguna ya es vivirla diferente.

 

Tenemos muchas amarguras a la espalda, fracasos, tropiezos, enmiendas y remiendos que, sin querer, rememoramos estos días. Todo nos impele a ello. Terminar un año y empezar otro, nos aboca a entrar en viejos recuerdos, a recalar en ausencias  lejanas o cercanas, en revivir sentimientos perdidos o en saborear esperanzas nuevas.




 

Si la Navidad te deja indiferente, mira dentro, seguro que ves algo, por mínimo que sea que mueve una chispa  en ti. No tiene por qué ser religioso, ni siquiera festivo…basta con que sea íntimo y personalísimo.

 

Eso distinto, es tu navidad.

domingo, 17 de diciembre de 2023

AMANECIENDO EN TI

 Cuando todo es oscuro,

Cuando la lluvia nubla la vista,

Cuando no llega lo que esperas,

Cuando terminas el día solo con la ida.

 

Cuando todo parece darse la vuelta,

Cuando no brillan las estrellas,

Cuando tiras la toalla, pero esperas por ella,

Cuando todo se apaga y solo ruegas.






 

Entonces, llega una lluvia de estrellas,

En la esperanza dormida,

En las mil veces que recuerdas,

Cómo era todo con su mirada en tu vida.

 

Entonces, aparece lo que necesitas,

Poquito a poco,

 renaciendo la ternura perdida,

volviendo a ti, lo que tanto ansías.

 

Y duermes esperando un sueño

Que se haga realidad deprisa,

Con los ojos abiertos

y el corazón lleno de risas.

 

Y haces de los recuerdos tu dicha,

Día a día, respirando profundo

Acercándote a su boca perdida,

Besándola suavemente…sin prisa.

 

Y vuelves…

Allá donde quedan los recuerdos,

De la dulce felicidad,

de aquellos días.

jueves, 14 de diciembre de 2023

CALMAR LA MENTE ( Meditación breve)

 Todo está en la mente. Tu mundo. Tu forma de aceptar tu vida o de rebelarte ante ella. Los silencios. Las palabras. La amargura y la dulzura.

 

Llenamos la mente de información, de sesgos de opinión, de críticas, de saberes que creemos que nos hacen más listos que los demás, de competencias absurdas con los que nos rodean, con problemas serios o con nimiedades que hacemos grandes cuanto más vueltas las damos.




 

Todo el día parloteamos con ella y en ella. A todos los momentos nos llama para tener conversaciones infinitas que poco resuelven, la mayoría de las veces. Por eso debemos calmar la mente.

 

Cierra los ojos. Date unos instantes para ti, para no hacer nada, para observar solamente. Respira con naturalidad e invita a tu mente a observar tu respiración, a observar lo que ocurre dentro de ti y si aparecen algunos pensamientos de cosas o temas que hay que resolver, dile a tu mente que no quieres enfocarte en ellos. Quieres que sólo observe. No hay nada que pensar. No hay nada que hacer. Solo estar aquí, presente, en el ahora, en este momento. 

 

Observa tu mente. Enséñala a calmarse. Edúcala a estar quieta, a no pensar, a solo observar. Deja que las cosas ocurran, deja que la vida ocurra y no te involucres en lo que sucede, al menos en estos instantes. Date un respiro. Dale aire fresco.

 

Háblala con amor: … “ Mi querida mente, ahora no necesitas pensar en nada…no necesito que pienses… ahora quiero que descanses, que te calmes, que permanezcas tanto como sea posible en silencio… Mi querida mente, te invito a disfrutar del silencio interior. 

 

Tú de mí y yo de ti. A solas. Sin distracciones.

Siendo uno.

Respiro… sonrío…abro los ojos.

jueves, 7 de diciembre de 2023

BUSCA UNA SOLUCIÓN INTELIGENTE

 Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.


             En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un “chivo expiatorio”, para encubrir al culpable.


            El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca!





         El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: -“Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de El tu destino: Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino”.


          Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘CULPABLE’. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados.


          Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.


             Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon. .. -“Pero..., ¿qué hizo...?, ¿y ahora...?, ¿cómo vamos a saber el veredicto... ?”. -“Es muy sencillo, respondió el hombre... es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué”. Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.. .


                     Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento. Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos a perder y no luchar, olvidando aquellas palabras de: “Lo que es imposible para el ser humano, es posible para el universo que nos acoge ”.

___________________________________ 

 

         Posiblemente, debas pararte cuando tengas un problema serio y buscar una solución inteligente; tal vez no la mejor para ti, posiblemente no la más idónea para quienes te rodean, pero tal vez la que te llevará a sentirte bien y en paz contigo. Y si tú estás bien, todo en tu  mundo también lo estará.

miércoles, 29 de noviembre de 2023

QUÉ SERÍA DE NOSOTROS, SIN NOSOTROS

 Estar perdido, sin fondo,

abrigado de recuerdos felices

en tiempos amargos,




refugiado en ansias vanas,


encogido en ganas raras.


Estar quieto mientras danzas,


besar el viento sin esperanza,


caer y levantarte, sin ganas.


Estar con gente y no sentir nada,


Querer estar solo y sentir el ansia.


Bendito pronombre el que nos abraza


En varios, que no en uno solo,


Para que la vida renazca.


Qué sería de nosotros,


Si tú te marchas,


Si nosotros abandonamos,


Lo que nos da el alma.


Que no es bueno estar solo,


Que tienes que tenerme en tus alas,


Porque mis cadenas,


Son tu libertad en calma.


Qué sería de nosotros,


Si nosotros nos pusiéramos en marcha.


Sin ti, sin mi…sin nada.

 

sábado, 25 de noviembre de 2023

LOS MISTERIOS DEL CORAZÓN

 “En muchas ocasiones, el corazón tiene razones que la mente no entiende”. 

         Esta conocida sentencia se hace realidad, muchas veces, a lo largo de la vida.




 

 Nos preparamos para hacer las cosas bien, para ser y hacer felices, para ayudar a los demás, para criar unos hijos con costumbres sanas y mente limpia, para ser mejores y estar dentro de lo correcto. Sin embargo, la vida no funciona así y, sin sentir como llega, ella lo descoloca, recoloca y desbarata.

 

         Funcionamos, cada vez más, siguiendo los dictados de nuestra mente racional. Somos muy analíticos, nos cuestionamos todo, exigimos nuestros derechos y hemos aprendido a defendernos ante cualquier ataque ligero que se nos presente. Pero al final, gana el corazón.

 

         Si se enreda un sentimiento nimio en él, crece y crece como si de una bacteria se tratase y va engrosando los sentimientos que, a veces, siendo contrarios a lo deseable, lo correcto y lo conveniente, se desploman y dispersan a lo largo y ancho de todo nuestro ser.

 

         Una mirada, un gesto, un aliento, un suspiro…bastan para decantar el sedimento de lo que será un organismo con vida propia que se desarrollará sin que nosotros podamos hacer nada.

 

 

         Por eso, no creamos que nada es para siempre, que la vida ya está hecha, que todo se va a quedar como está y que podemos estar tranquilos y seguros de nuestra trayectoria, porque es el corazón quien dirige el barco y el capitán siempre dice la última palabra.