Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 8 de octubre de 2023

CUANDO TODO COMIENZA

 Los comienzos tienen un componente, doble y dicotómico, de expectación. Por un lado, lo bello de iniciar algo desconocido; por otro, la dificultad de enfrentarnos a situaciones, a veces, complicadas por lo diferente, del resto que conocemos.



 

         Ayer asistí a una boda. Podemos pensar que con ella, ahora, nada comienza si no que solo se prolonga lo que ya venía siendo. Pero no es así. Nunca lo es. 

 

Este día se celebra, por encima de todo, el compromiso de elegirse voluntariamente ante los demás  (incluidos los matices sagrados para quienes los vivan con fe). Se celebra, también, una unión invisible que ha de ser rota con mayor dificultad que si este acto no se hubiese producido. Se trata de eso, de encarar con dignidad la promesa de seguir eligiendo a la persona como compañera de vida, como cómplice colaborad@r de las batallas que surgirán, como amante amig@ para gozar el resto del tiempo que la fuerza del amor permita.

 

Cuando todo comienza hay esperanza de que todo vaya bien, sea como sea el final. Se genera una espectacular magia en la pareja que conlleva una fuerza inusual para encarar dificultades, apremios o problemas. Se da tregua al malestar. Se ponen alfombras rojas sobre los pies para ablandar el dolor de pisar las piedras que siempre están debajo, esperándonos. Se mira de frente hacia el mismo sitio y, al menos, por el momento…todo comienza con la bondad de quienes desconocen el destino que a todos nos termina doblegando. 

 

Empezar los sueños abre todo un mundo de mágica esperanza que por sí misma ya lo vale todo.

Soñemos mientras podamos…y soñemos bonito. Eso, también es vida.

 

martes, 3 de octubre de 2023

LOS LABERINTOS DE LA MENTE

 La mente está diseñada con miles de laberintos que conforman su amplísima forma de procesar y responder ante los estímulos externos y los internos.

 

         A veces, pensamos que podemos controlar lo que sucede en ella, pero este pensamiento es solo una ilusión. Hay dolores profundos del pasado, daños insospechados de antepasados o memorias desconocidas que forman un sustrato indeleble sin el cual no podemos explicar ciertos comportamientos de los que somos protagonistas y que ni siquiera somos capaces de saber por qué existen.




 

         El inconsciente colectivo del que nos habla Jung, esa cimentación sobre la que se forja la vida concreta del niño y que conlleva miles de rasgos que no conoce, en la impronta de su ADN, determina fobias, miedos, conductas agresivas, sumisas, tímidas, cariñosas u hoscas. Un mapa que no podemos conocer pero cuyo territorio contiene las claves de nuestro comportamiento.

 

         ¿Por qué te gusta un determinado alimento o no?, ¿por qué te atrae o repele un tipo de persona concreta?¿por qué sientes rechazo ante las aglomeraciones, el agua, los lugares estrechos o cerrados y tantas cosas más?. La explicación no siempre tiene sentido ni justificación. Rasgos de conducta que tal vez se disipen en el tiempo si pudiésemos mirar hacia atrás, pero mucho trecho.

 

         La mente y sus laberintos, tantos como personas somos, pueden enredarnos en pasillos que no den a ningún lado o de los cuales no podamos encontrar la salida. De cualquier forma, solo podemos caminar con la esperanza de tomar bien los senderos que acogen nuestros pasos y si así no fuese, siempre podremos desandar lo andado. 

 

Ir hacia atrás, muchas veces, es avanzar hacia lo correcto. La meditación, la relajación profunda y la concentración en el momento presente, pueden ayudarnos a encontrarlo.

viernes, 29 de septiembre de 2023

EL PESO DEL ALMA

 Tod@s tememos sobrecargar el alma, el corazón, la conciencia…o en lo que sea que creamos. Y sabemos muy bien que lo hacemos cuando cruzamos las líneas rojas que nunca debemos traspasar. Finas e invisibles a los ojos humanos, pero llenas de sobrecarga de gozo y malestar, de miel y hiel, a corto plazo.








Los antiguos egipcios, en las pinturas de sus frisos y frescos, representaron con verdadero énfasis, el peso del alma. 

Anubis, el dios de la muerte de cabeza de chacal, sostenía, sobre sus hombros, una balanza en la que pesaba el alma o los corazones de los difuntos para determinar los que merecían bien el paraíso o ser devorados por un horrible monstruo. Consideraban al cuerpo o forma física como parte del alma, Kha; siendo la nave que la conducía. 

El juicio, oficiado por Osiris en la sala de las dos verdades, tenía como misión determinar la suciedad acumulada en la preciada esencia del muerto y debía equilibrarse con el peso de una pluma.

Duro trance el que nos legaron los egipcios. Difícil momento el de responder por nuestras cargas. Pesada herencia la que cedieron a los que creen que la muerte es una puerta que cierra un corto tiempo para dar paso a otra nueva realidad, más sutil y grandiosa.

Para los que no creen, también hay juicio del alma, pero no en un más allá al que no dan nombre, ni lugar ni existencia, si no aquí mismo, en el día a día de cada día. Porque existe una especie de equilibrio natural que restablece los daños e iguala las penas, tarde o temprano todos pasamos por situaciones parecidas. Da igual la posición, el poder o la condición que tengamos. Es una ley cósmica que no diferencia a nadie. 

Y menos mal.

 

 

viernes, 22 de septiembre de 2023

CUANDO CAMBIA LA ESTACIÓN

 Cada vez que cambia de estación, algo parece que se modifica en nosotros. Cambiamos de clima, de modo de vivir dentro y fuera de casa, de actitud ante el día a día porque, sin duda, algo cambia en el ambiente y todo nos afecta.




En mi caso, hay estaciones particularmente significativas.

La primavera se ha llevado muchas personas importantes para mí y, ella misma también, me ha traído otras. 


El otoño abre la puerta a la añoranza, nos encamina al frío invierno, comienza a doblegar los aires veraniegos y nos impele a estar dentro mas que fuera. 


El invierno es, por excelencia, la estación más realista. Largo, señero, altanero y contundente. Pareciese que anuncia el miedo ante el cual nos recogemos. Pero algo tiene de seguro y es el conocer cómo responde ante nuestras expectativas.


Somos naturaleza, estamos encadenados a ella queramos o no y, por eso, cada cambio en ella sucede también en nosotros. Las estaciones constituyen nuestro corazón y nuestra vida.


Hay épocas, que como la primavera, pareciese que todo se renueva, que la vida nos hace regalos, que lo que creemos perdido, no lo está. Otras, como el otoño, en las que todo va decayendo, en las cuales, como las hojas, las ilusiones caen y la esperanza pierde su color verde para volverse gris. Incluso alguna en la que debemos guarecernos hasta de nosotr@s mism@s porque todo lo que nos roza nos hace daño. Pero también hay veranos en nuestra vida. Momentos, etapas, paréntesis en los cuales todo parece ir bien, con el sol de frente y la luz en nuestra espalda. Instantes o periodos en los que rebosamos ilusión o estamos pletóricos de satisfacción; en las cuales, todo parece posible aún con dificultades.


Cada estación de la vida puede darse en un tiempo. Nuestra biografía es tan rica, tan sutilmente nuestra que juguetonamente decide cuándo colocar cada estación.


 Solo debemos aprender a pasar de una a otra sin dolor o con el menos posible, porque lo importante es saber transformar siempre lo que nos daña en un aprendizaje generoso y bondadoso para nuestro corazón.

 

viernes, 15 de septiembre de 2023

APRENDIENDO DE LA SABIDURÍA DEL ÁGUILA

 Hoy vamos a aprender de lo cotidiano, de la vida en modo “observación”, de nuestros compañeros en la tierra, de la naturaleza y de sus mensajes.

 

Vamos a tomar una lección de la sabiduría del águila:

 


“…El águila es el ave con mayor longevidad de esas especies. Llega a vivir 70 años, pero para llegar a esa edad, a los 40, debe tomar una seria y difícil decisión.


   

     


A los 40 años, sus uñas están apretadas y flexibles y no consigue tomar a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo, se curva, apuntando contra el pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. Volar se hace ya tan difícil...!


Entonces, el águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un dolorido proceso de renovación que durara 150 días.


Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo.


Luego debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas viejas. Después de cinco meses, sale para su vuelo de renovación y a vivir 30 años más.

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria. Debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor.
Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.”

martes, 12 de septiembre de 2023

LO QUE LA MUERTE PERMANECE

 


Y qué es el tiempo cuándo uno pierde lo que ama,

Y qué olvido raro que nunca se queda ni se instala,

Y qué momento el que siempre te acerca y te para,

Y qué sueño el que sueñas cada mañana.

 

 

Si el correr de los días  a la mente pudiese engañarla,

Si el reloj contase hacia atrás y me encontrase tu cara,

Si regresaras de la tiniebla que tras la muerte se guarda,

Si pudieses , al menos, decirme adiós con tu palabra.




 

Encontraría el instante eterno que se congeló hace tanto y hace nada,

Sonreiría al verte en la alegría que el silencio regala,

Saltaría de gozo por encontrarte de nuevo en tus ojos de miel y nata.

 

Hay días que en el calendario paran,

Hay noches que nunca acaban,

Hay vidas para siempre truncadas,

Hay recuerdos que nunca se pasan.

 

Como siempre,

Como entonces,

Como ahora,

Como fuera,

Como dentro, 

como arriba,

como abajo,

ni un solo día de mí,

te escapas…


Y tú mi Ángel del cielo,

en mientras…

me sonríes y guardas.

 

 

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

COMENZAR DE NUEVO

 Comenzar de nuevo siempre es costoso. Volver de las vacaciones, regresar de lugares nuevos, risas y diversiones o simplemente del gozo de un periodo de descanso, aunque sea en el mismo lugar, tiene su precio.

 

La factura que hemos de pagar es de doble cara. Por un lado, nos molesta dejar el cambio de vida  de los periodos vacacionales. Por otro lado, encauzar la vida de nuevo a favor de las rutinas nos aporta cierta sensación de seguridad, de saber a lo que nos enfrentamos aunque no nos guste demasiado y a conocer cómo tratar con ello.




 

El curso escolar que comienza en septiembre, marca la vida de la mayoría de la población. Tengamos peques o no, hay un nuevo orden que se instala en tod@s. La famosa “ vuelta al cole” parece indicarnos, de algún modo, que tod@s volvemos a una especie de marcha, en la vida diaria, que comienza con ella.

 

Sería motivador comenzar en lo mismo pero con nuevos retos. Seguir nuestro sendero pero con metas diferentes.

 

 Para tod@s aquell@s que así comiencen tendrán asegurada la chispa de ilusión por lo novedoso, la intriga de las dificultades y el reto de superarlas. Para los que vuelvan a lo mismo, la única forma de volver con ganas es ponerse metas personales pequeñas que diferencien los días que están por llegar de los que ya conocemos.

 

En cualquier caso, que tod@s comencemos con la serenidad de estar bien con un@ mism@ y la tranquilidad de volver hasta aburrirnos de aquello que nos gusta.