Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


jueves, 26 de octubre de 2023

LO MEJOR DE ESTE DÍA

 Lo mejor de este día, eres tú. 

Lo más bonito de ayer, fuiste tú.

Lo mejor de cada instante, 


sigues siendo tú.





Desde el inicio de los tiempos,


Más allá del sideral espacio,


En el confín del pensamiento,


dentro y fuera del sentimiento,


todo lo sigues conquistando.


A ti, a tu ternura infinita,


a la comprensión sin medida,


a esa forma tuya de regalar sonrisas,


a la bondad de tu alma,


al día a día de cada día,


inventando sirenas y hadas,


que nos cubren de estrellas infinitas.


A ti, a tu madre y a tu maravillosa familia,


A los que te gozan y te aman,


con la ternura de un niño, todavía.


Que la felicidad nos cubra a todos


por siempre en tu día,


Que no despertemos de este sueño,


Y sigamos haciendo siempre,


De la realidad, magia y fantasía.


¡!Feliz cumpleaños!!

domingo, 22 de octubre de 2023

LA RANA QUE QUERÍA SER AUTÉNTICA

 Uno de los valores mas polémicos del ser humano es la autenticidad.

 

¿Qué es ser auténtico?¿Es decir siempre la verdad?¿Es comportarse como te han dicho?¿Es seguir unas reglas o cánones de una religión, una institución, una asociación determinada?.

 

Ser auténtico es conseguirla coherencia entre tus actos y tus pensamientos, entre tus palabras y tus obras, entre tu forma de decir y tu forma de sentir. 

 

Deberíamos cuestionarnos si realmente nos comportamos así o somos una distorsionada fábula de nosotros mismos.




 

Veamos este breve relato:


         Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio, se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.


            Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin, pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era rana auténtica.


          Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.


           Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían qué buena rana, parece un pollo.


· ¿Supo antes de morir si era una verdadera rana?
· ¿Por qué fracasó la rana en su intento de saber si verdaderamente lo era?
· ¿Qué es la autenticidad?...
 Preguntas interesantes si no acertamos a descubrir dónde está el comportamiento auténtico, ese que hace que tu mismo seas cómo te haga sentir bien sin atender a los reclamos de los demás.

¿Hay algo más necesario…y a la vez más comprometido?.


lunes, 16 de octubre de 2023

¿ERES LA LIEBRE O EL TIGRE?

 Es fácil juzgar. Es fácil sentenciar y hasta condenar. Se nos da muy bien opinar sobre lo que no conocemos e incluso, criticar a quién de nada sabemos o aquello que nunca hemos experimentado. Todo ello es más sencillo que observar, apreciar en el silencio, contrastar información e incluso colaborar y ayudar a quien lo necesita. Sobre todo, porque la vida cambia con mucha facilidad y la posición que ocupas hoy puede ser la contraria mañana.



 

Somos poco solidarios, pero muy poco. La solidaridad no solamente hace referencia al mundo material, que también, pero sobre todo no lo somos con la compasión, la comprensión o la ayuda, el altruismo o la cooperación con los que sufren.

 

Veamos este breve relato. 

 

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“…Un joven sintió una inmensa amargura  por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas; ya a nadie le importaba nadie.


         Un día dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo.


            Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre.


             Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.


             Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: -"No todo está perdido. Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas", de este modo, decidió hacer la experiencia: Se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara.


           Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante el siguiente día; ya se iba a levantar, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio. Sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono; su corazón estaba devastado, sí casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese instante, lo oyó... ¡Con qué claridad!... una hermosa voz, muy dentro de él, le dijo...:


-"Si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente se la liebre".

 

Ahora…piensa en ti. ¿Eres como la liebre?¿Eres el tigre?¿Quién, de ambos, te gustaría dejar de ser?.



domingo, 8 de octubre de 2023

CUANDO TODO COMIENZA

 Los comienzos tienen un componente, doble y dicotómico, de expectación. Por un lado, lo bello de iniciar algo desconocido; por otro, la dificultad de enfrentarnos a situaciones, a veces, complicadas por lo diferente, del resto que conocemos.



 

         Ayer asistí a una boda. Podemos pensar que con ella, ahora, nada comienza si no que solo se prolonga lo que ya venía siendo. Pero no es así. Nunca lo es. 

 

Este día se celebra, por encima de todo, el compromiso de elegirse voluntariamente ante los demás  (incluidos los matices sagrados para quienes los vivan con fe). Se celebra, también, una unión invisible que ha de ser rota con mayor dificultad que si este acto no se hubiese producido. Se trata de eso, de encarar con dignidad la promesa de seguir eligiendo a la persona como compañera de vida, como cómplice colaborad@r de las batallas que surgirán, como amante amig@ para gozar el resto del tiempo que la fuerza del amor permita.

 

Cuando todo comienza hay esperanza de que todo vaya bien, sea como sea el final. Se genera una espectacular magia en la pareja que conlleva una fuerza inusual para encarar dificultades, apremios o problemas. Se da tregua al malestar. Se ponen alfombras rojas sobre los pies para ablandar el dolor de pisar las piedras que siempre están debajo, esperándonos. Se mira de frente hacia el mismo sitio y, al menos, por el momento…todo comienza con la bondad de quienes desconocen el destino que a todos nos termina doblegando. 

 

Empezar los sueños abre todo un mundo de mágica esperanza que por sí misma ya lo vale todo.

Soñemos mientras podamos…y soñemos bonito. Eso, también es vida.

 

martes, 3 de octubre de 2023

LOS LABERINTOS DE LA MENTE

 La mente está diseñada con miles de laberintos que conforman su amplísima forma de procesar y responder ante los estímulos externos y los internos.

 

         A veces, pensamos que podemos controlar lo que sucede en ella, pero este pensamiento es solo una ilusión. Hay dolores profundos del pasado, daños insospechados de antepasados o memorias desconocidas que forman un sustrato indeleble sin el cual no podemos explicar ciertos comportamientos de los que somos protagonistas y que ni siquiera somos capaces de saber por qué existen.




 

         El inconsciente colectivo del que nos habla Jung, esa cimentación sobre la que se forja la vida concreta del niño y que conlleva miles de rasgos que no conoce, en la impronta de su ADN, determina fobias, miedos, conductas agresivas, sumisas, tímidas, cariñosas u hoscas. Un mapa que no podemos conocer pero cuyo territorio contiene las claves de nuestro comportamiento.

 

         ¿Por qué te gusta un determinado alimento o no?, ¿por qué te atrae o repele un tipo de persona concreta?¿por qué sientes rechazo ante las aglomeraciones, el agua, los lugares estrechos o cerrados y tantas cosas más?. La explicación no siempre tiene sentido ni justificación. Rasgos de conducta que tal vez se disipen en el tiempo si pudiésemos mirar hacia atrás, pero mucho trecho.

 

         La mente y sus laberintos, tantos como personas somos, pueden enredarnos en pasillos que no den a ningún lado o de los cuales no podamos encontrar la salida. De cualquier forma, solo podemos caminar con la esperanza de tomar bien los senderos que acogen nuestros pasos y si así no fuese, siempre podremos desandar lo andado. 

 

Ir hacia atrás, muchas veces, es avanzar hacia lo correcto. La meditación, la relajación profunda y la concentración en el momento presente, pueden ayudarnos a encontrarlo.

viernes, 29 de septiembre de 2023

EL PESO DEL ALMA

 Tod@s tememos sobrecargar el alma, el corazón, la conciencia…o en lo que sea que creamos. Y sabemos muy bien que lo hacemos cuando cruzamos las líneas rojas que nunca debemos traspasar. Finas e invisibles a los ojos humanos, pero llenas de sobrecarga de gozo y malestar, de miel y hiel, a corto plazo.








Los antiguos egipcios, en las pinturas de sus frisos y frescos, representaron con verdadero énfasis, el peso del alma. 

Anubis, el dios de la muerte de cabeza de chacal, sostenía, sobre sus hombros, una balanza en la que pesaba el alma o los corazones de los difuntos para determinar los que merecían bien el paraíso o ser devorados por un horrible monstruo. Consideraban al cuerpo o forma física como parte del alma, Kha; siendo la nave que la conducía. 

El juicio, oficiado por Osiris en la sala de las dos verdades, tenía como misión determinar la suciedad acumulada en la preciada esencia del muerto y debía equilibrarse con el peso de una pluma.

Duro trance el que nos legaron los egipcios. Difícil momento el de responder por nuestras cargas. Pesada herencia la que cedieron a los que creen que la muerte es una puerta que cierra un corto tiempo para dar paso a otra nueva realidad, más sutil y grandiosa.

Para los que no creen, también hay juicio del alma, pero no en un más allá al que no dan nombre, ni lugar ni existencia, si no aquí mismo, en el día a día de cada día. Porque existe una especie de equilibrio natural que restablece los daños e iguala las penas, tarde o temprano todos pasamos por situaciones parecidas. Da igual la posición, el poder o la condición que tengamos. Es una ley cósmica que no diferencia a nadie. 

Y menos mal.

 

 

viernes, 22 de septiembre de 2023

CUANDO CAMBIA LA ESTACIÓN

 Cada vez que cambia de estación, algo parece que se modifica en nosotros. Cambiamos de clima, de modo de vivir dentro y fuera de casa, de actitud ante el día a día porque, sin duda, algo cambia en el ambiente y todo nos afecta.




En mi caso, hay estaciones particularmente significativas.

La primavera se ha llevado muchas personas importantes para mí y, ella misma también, me ha traído otras. 


El otoño abre la puerta a la añoranza, nos encamina al frío invierno, comienza a doblegar los aires veraniegos y nos impele a estar dentro mas que fuera. 


El invierno es, por excelencia, la estación más realista. Largo, señero, altanero y contundente. Pareciese que anuncia el miedo ante el cual nos recogemos. Pero algo tiene de seguro y es el conocer cómo responde ante nuestras expectativas.


Somos naturaleza, estamos encadenados a ella queramos o no y, por eso, cada cambio en ella sucede también en nosotros. Las estaciones constituyen nuestro corazón y nuestra vida.


Hay épocas, que como la primavera, pareciese que todo se renueva, que la vida nos hace regalos, que lo que creemos perdido, no lo está. Otras, como el otoño, en las que todo va decayendo, en las cuales, como las hojas, las ilusiones caen y la esperanza pierde su color verde para volverse gris. Incluso alguna en la que debemos guarecernos hasta de nosotr@s mism@s porque todo lo que nos roza nos hace daño. Pero también hay veranos en nuestra vida. Momentos, etapas, paréntesis en los cuales todo parece ir bien, con el sol de frente y la luz en nuestra espalda. Instantes o periodos en los que rebosamos ilusión o estamos pletóricos de satisfacción; en las cuales, todo parece posible aún con dificultades.


Cada estación de la vida puede darse en un tiempo. Nuestra biografía es tan rica, tan sutilmente nuestra que juguetonamente decide cuándo colocar cada estación.


 Solo debemos aprender a pasar de una a otra sin dolor o con el menos posible, porque lo importante es saber transformar siempre lo que nos daña en un aprendizaje generoso y bondadoso para nuestro corazón.