Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


lunes, 28 de marzo de 2022

EL DON DE TRANSMITIR

 Todos dejamos un legado a nuestro paso. Todos vamos dejando tras de nosotros un rastro de sombras o luces que los demás recogen.

 

La vida debe ser valiosa y esto, no tiene nada que ver con lo material. Lo que tiene valor, nunca tendrá precio. Debe ser, amorosa y generosa. Hacer sentir bien a los demás, sin transgredir a unos para colmara otros, ni a nosotros mismos.

 





Todos podemos inspirar. Todos tenemos algo que enseñar de lo que somos; todos podemos dejar algo valioso a nuestro entorno. Todos, absolutamente todos, tenemos algo que ofrecer a este mundo que nos ha acogido como parte del todo.

 

Aunque no queramos, aunque lo tratemos de evitar, aunque lo ocultemos… transmitimos. Bondades o lo contrario, pero todo vale aunque sea para no repetir el ejemplo.

 

A pesar de los fantasmas que cada uno arrastre tras de sí, siempre hay luz en el interior. Siempre hay algo bueno en lo malo y al contrario.

 

Da lo mejor de ti. Dátelo a ti mismo. Dáselo al mundo. La vida es un boomerang; una magnífica maestra que no suele quedarse con nada. Y llegará un momento, tal vez no inmediato, tal vez más tarde, posiblemente al final…pero las enseñanzas volverán a ti. El precio de lo que transmites se hará revertible  con la misma moneda.

 

No por miedo. No por temor. No por desconfianza debemos ser mejores, sino por las bondades que incluye serlo y por lo que el destino está obligado a devolvernos.

 

Todos somos maestros. Todos aprendices. Lo que debemos de observar es de qué lo somos y elegir aquello que nos hace únicos y mejores.

jueves, 24 de marzo de 2022

A LOS PIES DE LOS CABALLOS

  

         Esta expresión, que en España, alude a las situaciones de opresión que sufrimos a veces y que no podemos eludir, se está produciendo ahora.

¿Quiénes son los caballos?¿Quienes las víctimas?.

 

         Estamos en una época crítica. Un momento histórico de declive, una vuelta de tuerca que pone al ser humano frente a lo peor de su especie.




 

         Uno se siente mal. Por lo que está pasando, por lo que teme que pase, por lo que está por venir. Ante un escenario de pandemia, guerra, alzas de precios, huelgas y temores todo resulta posible. Los ánimos están crispados, se confunden los términos, se está proclive a las reyertas…la vida se hace pesada y cuesta continuar.

 

         La frase  “A los pies de los caballos” nos recuerda a otras épocas. Al mundo antiguo o a la edad media. Nos suena a ruidos de espadas, a olor a sangre fresca y a muertos sobre los campos. Nos evoca reyes dislocados y militares sedientos de poder y gloria en contra de pueblos llenos de pobreza, indefensos ante tanto desmán.

 

         Se han pasado las épocas magnánimas en las cuales la vida discurría tranquila y deseosa de expresarse en placeres cercanos que eran posibles.

 

         Quedan atrás las previsiones, los proyectos, los planes a corto plazo y menos, a largo. Quedan atrás, también, las fantasías que nos hacían felices y los deseos de que la vida nos sorprendiese con algo mejor.

 

         Pero aún nos queda el disfrute de lo sencillo, de lo nimio y lo pequeño. El goce de todo lo que con dimensiones infinitas podemos construir dentro de nuestra mente.

 

         Esa libertad, nadie puede arrebatarla, ni impedir que sea un refugio dulce en momentos tan amargos. 

domingo, 20 de marzo de 2022

ME ENSEÑASTE A DECIR ADIÓS

 Hoy es para  un día especial. Te fuiste enseñándome a decir adiós. Marchaste segura de que aprendí a ver lo bueno de lo malo, a discriminar la paja del grano y a saber mantener la calma en lo más intenso de la tormenta.

         

         Te fuiste sin llantos, sin quejas, sin iras contenidas ni perdones no dados. Te fuiste silenciosa, sin molestar, dejando todo en su sitio y los besos donde debías.




 

         Y yo, apéndice de tu alma, sentía tu marcha como si fuese un pasaje al desaliento, como si mis pies quedasen balanceándose al borde del abismo. Pero recordé pronto tus palabras; recordé tu mirada firme y serena, tu magnificente forma de manejar las situaciones siempre a favor de todos.

 

         Así inauguré una primavera hace mucho tiempo que no querría haber estrenado sin ti. Así, di la bienvenida al nuevo mundo de mi nueva vida en la que ya no podría contar con tu mirada.

 

         Me quedé con lo mejor de lo peor. Con tu fortaleza y tu valentía, con tu alegría y tu dulce sanar heridas en las distancias cortas.

 

         Hoy vuelve otra primavera a recordarme que me esperas sin tiempo, que me miras de cerca, que me tiendes tu ayuda de una forma tan sutil e inmediata que no puedo dudar del reino que te acoge.

 

         Hoy, mamá, eres tú la que floreces y vuelves a recordarme que en la vida no hay nada mejor que la palabra que os nombra. La única que nunca se va del corazón aunque la mente haya huido. La única que siempre guarda dentro de sí el cuidado y la seguridad que nada vuelve a darte en este mundo de la misma forma.                            


         Todos los días siguen siendo el mismo para el amor que te tengo. 

 

Todos, sigues conmigo en el mismo silencio que lleno mi alma con tu marcha. Siempre.

 

sábado, 19 de marzo de 2022

EN EL CORAZÓN DE LAS PALABRAS

 YA NO QUIERO

 

Y que solos nos deja la muerte,

 

Y que firme aprieta el ariete,

 

Y que largos los días sin verte,

 

Y que vago el recuerdo inerte.

 

No temo el tiempo que sigue,

 

En el que dulces, los recuerdos parecen,

 

No temo tu cara amarga de la que guarecerme,

 

Ni las risas sordas escondidas en la mente.




 

Aún mantengo los ojos, 

 

que quisieron quererte,

 

y estas manos que arroparon tu frente,

 

y que ahora frías se esconden,

 

donde el amor aciago se pierde.

 

Se han ido las ganas de defenderte,

 

Lento anda mi corazón al frente,

 

Lenta mi alma por padecerte.

 

Aquel tiempo largo dejo de dolerme,

 

Ahora tu mundo en mi recuerdo se pierde.

 

Ya no quiero más pertenecerte,

 

Ni adelantar el reloj para verte,

 

Ni encontrarme a tu lado y reconocerte,

 

Ni sentir tu aliento dentro de mi mente.

 

Tu te marchaste,

 

Tu seguiste tu suerte.

jueves, 17 de marzo de 2022

TOCANDO EL ABISMO

 Hay momentos en la vida que uno roza el abismo. Hay momentos en la existencia de la especie que ha estado peligrosamente cerca de su desaparición.

 

La cuestión está en aprender o mejor aún, en desaprender lo que ha resultado mal, nos ha hecho involucionar o nos ha situado en un lugar peor. 

 

Peor en lo material, peor en el interior, peor en los cuidados, peor en el dar y recibir, peor en el amor que lo envuelve todo o en el desamor que lo oscurece todo también.




 

Abrir espacios en el corazón cuando todo se cae alrededor es una tarea difícil. Lo demás no ayuda. Y es que nadie puede ayudarte a encontrar tu mejor versión, a no adherirte a cantos de sirenas, a ver por ti, a sentir lo tuyo, a decidir lo propio.

 

Es fácil confundirse con las corrientes cálidas del desaliento, de la amargura colectiva, de la desaprobación sistemática, del todo vale porque nada me gusta. Y en ese desánimo capaz de arrastrarte como un sunami, aparecen dos palabras demoledoras…”para qué…”.  Para que la voluntad, para que el respeto, para que la compasión, para que todo lo que signifique el compromiso que me exige cualquier esfuerzo.

 

Para cuando todo gira. Acepta lo que llega. No propicies desastres. No cruces líneas rojas. No hagas de la mínima transgresión tu pasión o, sin saberlo, sumando actitudes anónimas del mismo signo, un día… dejaremos de existir como seres libres, porque para ser libre ha de respetarse la luz del otro y brillar al unísono. 

No hay otro modo.

sábado, 12 de marzo de 2022

EL AMOR SIEMPRE ELIGE

 

El amor te elige. No vale buscar. De nada sirve exponerse para ser visto. En nada se traduce hablar más alto o reír mejor. Tal vez pareciese que en un principio llamar la atención fija miradas, pero efímeras si no son los ojos que deben posarse en ti.

 

El amor no entiende de cifras. No sabe de edades, de kilos, de centímetros, de horas, de minutos o segundos. No sabe de títulos, de letras, de tonos, de colores ni texturas.




 

El amor es. El amor está. El amor invade el corazón y se queda para siempre. Todo el resto, es otra cosa. Nunca amor.

 

Os dejo un breve poema dedicado al amor que no cesa.

 

Llegaste raudo

 para hacerte dueño

Besaste presto 

Para hacerte eterno.

Quisiste mucho

Y te hiciste perpetuo.

Ni el olvido borra

Lo que dijiste lento

Ni el tiempo cierra

La puerta del “te quiero”.

No se equivoca la noche

Cuando envuelves el sueño

Ni la luna pierde brillo

Por ser rescoldos tu fuego.

Amor que eliges siempre

Sin la persona saberlo,

Amor que nunca terminas

Porque no quieres,

Porque no quiero.

jueves, 10 de marzo de 2022

CUANDO MIRAS ATRÁS

 Lo hacemos con demasiada frecuencia, pero siempre que vamos al pasado encontramos un “yo”  congelado con imágenes detenidas en el recuerdo; con sensaciones aisladas sin contexto.

 

Quedan retazos que dan  el significado final a todo. Hacemos un resumen en base a trocitos, buenos y malos.

 

No sabemos, en realidad, la dimensión que tuvieron los hechos porque muchos de ellos, nuestro inteligente cerebro, prefiere guardarlos en lo profundo del subconsciente.




 

Nos confunde la sensación de un tiempo que ya no controlamos. Se desdibujan las caras, los edificios, los paisajes, las palabras…se retuercen y buscan acomodo en el desconcierto de la imprecisión de lo que aparece después del paso del tiempo.

 

Mirar atrás nunca es eficiente si no es para aprender de los errores. Para no repetirlos, lógicamente. Para no caer en la estupidez de volver a ser quienes ya no somos.

 

Nada es permanente. Ni una sola célula, de las que nos componen, es a misma de hace años. Ni la ropa que nos espera en los armarios, ni la gente con la que frecuentamos la vida en la rutina de lo cotidiano.

 

La impermanencia nos obliga a no aferrarnos a los apegos. Todo cambia, todo pasa. Y si no quieres entender esto te quedarás en un limbo de nadie en el que solamente habrá mitos y leyendas emanadas de una mente desubicada y dormida.

 

Mira lo que tienes delante. Es lo que hay. Eso y la grandeza de tu fuerza interior para seguir caminando.