Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 6 de octubre de 2024

EL VALOR DE LA ADVERSIDAD

  A lo largo de la vida todos pasamos situaciones problemáticas, adversas que nos sacan de nuestra zona de confort. 

 

Nuestra sociedad está instalada en la comodidad y nos ha envuelto en esa dinámica del escaso sacrificio, de la intolerancia al fracaso, del esfuerzo continuado. De este modo, cada cosa que nos sucede fuera de ella, nos descoloca. En seguida nos ponemos nerviosos, cambiamos de humor, nos quedamos sin energía interior.





 

         La adversidad nos pone a prueba. En lugar de resistirnos a lo que va a suceder, de una forma u otra, lo debemos aceptar. Acomodarnos a lo diferente e incluso, sacar de ello lo mejor de nuestras fortalezas, que tal vez ni conozcamos.

 

         La vida es un entrenamiento. Nos pone exámenes para que encontremos en nosotros esa superación personal que nos hará más fuertes. Nos afectamos tanto de los problemas que incluso cambiamos nuestro lenguaje. Si nos preguntan:…”Qué tal te va?...poca gente responde …”genial”, “bien”, etc… estamos abocados a poner “peros” en nuestras respuestas, o utilizar palabras tales como: “fatal”, “no creas que bien”… dando una dimensión a lo que nos sucede aún mucho mayor.

 

         El mundo acoge una especie de caos centrípeto. Van a sucedernos muchas cosas. Hay que estar preparados para que nuestra forma de vida pueda cambiar. Hay que entrenarse a fortalecernos, a ser más expertos en la gestión de las emociones y las respuestas a lo que nos sucede. 

 

         Hay que poner atención a lo que nos sucede, aprender aún muchas cosas sobre la tranquilidad, la serenidad, el sosiego ante los problemas. No podemos esperar solo a que pasen, ellos nos enseñan muchas cosas sobre nosotros mismos y hay que recoger ese aprendizaje para conocer nuestros límites, nuestra paciencia y nuestra empatía.

 

         En la comodidad no se aprende nada. Se aprende en las dificultades. Ningún error es tal. Los errores son oportunidades de mejora si  se sabe aprovecharlos. 

 

No lo olvides; no te equivocas. Estas aprendiendo a hacerlo mejor y a no repetir el error. No sientas culpa. Sigue adelante con la satisfacción de aplicar lo aprendido.

 

         

 

         

domingo, 29 de septiembre de 2024

LA SOLEDAD: UN SILENCIO QUE GRITA

 La soledad tiene muchas formas, pero hay un tipo que duele de manera especial: la de nuestros mayores. Es una soledad silenciosa, una que se va instalando poco a poco, día tras día, mientras las sillas se quedan vacías, las llamadas son menos frecuentes y las risas se hacen ecos lejanos. La soledad de los ancianos no es solo una cuestión de estar solos físicamente, es sentir que su existencia, con todo lo que ha vivido y aprendido, se desvanece en la indiferencia.

Nuestros mayores son bibliotecas vivientes. Cada arruga en sus manos es una página escrita con amor, sacrificio, alegrías y dolores. Sin embargo, en este mundo que corre a toda velocidad, pareciera que no hay tiempo para detenerse a escuchar esos relatos que, en muchos casos, llevan décadas esperando salir. La jubilación, la pérdida de seres queridos, el distanciamiento de los hijos y nietos, la fragilidad física… todo contribuye a un aislamiento que, más que físico, es emocional. Y el dolor de la soledad es como una enfermedad que corroe desde dentro, invisible pero letal.




La tristeza y el desánimo crecen como sombras. Es difícil imaginar lo que significa vivir un día tras otro sin nadie con quien compartir una conversación, una sonrisa, un recuerdo. Se dice que el ser humano es un ser social por naturaleza, y cuando las conexiones humanas se desvanecen, algo en nuestro interior se rompe. Para nuestros mayores, esas conexiones son su ancla, su lazo con un mundo que parece estar dejándolos atrás.

         Pronto olvidamos lo que han hecho por nosotros, más pronto aun lo que no supuso su presencia en nuestros comienzos e incluso, en la posibilidad de sacar adelante a la familia que creamos nosotros mismos. Solamente, al final…cuando tenemos suficientes años ya para poder observar la vida con distancia, repetimos, casi de forma inconsciente, frases que ellos decían, reflexiones que a diario nos hacían y reconocemos los fracasos que nos anunciaron o las bondades que nos enseñaron.

         Debería haber un Ministerio para la soledad, como en Gran Bretaña o en Japón, porque cada vez nuestros mayores son más y están más solos enfrentándose a peligros diarios, enredándose  en resolver problemas para los que ya no están preparados o capacitados cuando ellos lo dieron todo por nosotros. 

         ¿Nadie lo vemos o nadie lo queremos ver?. Ni nosotros de cerca, ni la sociedad de lejos.

 La justicia natural nos pondrá, no en mucho tiempo, en el mismo lugar, entonces entenderemos cómo hemos actuado con nuestros mayores y qué significa depender.

 

 

domingo, 22 de septiembre de 2024

LUCES Y SOMBRAS

 

         Todo en la vida está formado por un claro-oscuro permanente. A la inmensa luz del día le sucede la temida oscuridad de la noche, antes de la tormenta luce un espléndido sol, el momento en el que aparece la enfermedad es el que está precedido por una etapa de bondades y dichas. Es como si antes del abismo estuviese firmemente cimentada la plataforma que nos sostiene.





 

         No todo es perfecto. En realidad, nada es perfecto. Nadie tiene la dicha completa, por cualquier cosa que se elige hay que pagar una factura. El camino que tomamos deja otro muy distinto por el que no transitaremos a la vez.

 

         No podemos tenerlo todo, pero sabemos que tras la sombra está luz y tras los malos momentos llegan otros que los compensan. Por eso, debemos equilibrar las emociones. No hay vidas maravillosas, ni el vecino tiene más suerte que nosotros. A todos nos suceden penas y alegrías. A todos nos condenan, en la tierra, los mismos pecados. A todos nos devuelven las mismas recompensas; más tarde o más temprano, pero sucede.

 

         Saber ver en las sombras y cerrar los ojos en la luz es fundamental.  Cuando tu mundo es oscuro debes  abrir los ojos para aprovechar a estar contigo, a hacer silencio interior, a dejar que la sabiduría interior te de consejos. Cuando, por el contrario, brilla la luz en él, debes proceder a la inversa, es decir, cerrándolos para guardar en ellos los destellos que necesitarás cuando no los tengas.

 

                  Luces y sombras siempre estarán acompañándonos. Ninguna es mejor que otra si sabemos aprovecharlas. Una complementa a la otra y viceversa.

 

No te resistas a la oscuridad porque de ella nace la luz.

 

 

         

domingo, 15 de septiembre de 2024

LA MAYOR RIQUEZA, NUNCA ES MATERIAL

 No dudamos en creer que la riqueza tiene que ver con lo material. No podemos pensar que no se refiera al dinero, las propiedades o las posesiones de cualquier tipo…sin embrago, aunque esta sea agradable no es la verdadera.

 

Veamos este breve relato y su enseñanza:




 

 

…”La historia se refiere a un individuo que se mudó de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un sennyasi. Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidará de él. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tú y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.


Al encontrarse con el sennyasi, el aldeano dijo: -"¡No lo puedo creer! Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía: -Mañana por la mañana abandonarás la aldea, hacia las once, y te encontrarás con este sennyasi errante- y aquí me encontré con usted."


-"¿Qué más le dijo el Señor?" Preguntó el sennyasi.
Me dijo: -"Si el hombre te da una piedra preciosa que posee, serás el hombre más rico del mundo ... ¿Me daría usted la piedra?"


Entonces el sennyasi revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo: -"¿Será ésta la piedra de la cual usted hablaba?"
El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo. -"¿Podría quedármelo?"


- "Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted." 


      Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomó el diamante y ¡qué inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos.


      El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación. Y, al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el sennyasi, le devolvió a éste el diamante y dijo: -"¿Podría hacerme un favor?" 


- "¿Cuál?" le pregunto el sennyasi.


-"Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?"

 

 

 

 

 

jueves, 12 de septiembre de 2024

LO QUE TU ALEGRÍA NOS DEJÓ

 Llega tu rostro a mis pupilas,

siento tu olor fresco alrededor,

sé que estás llegando por tu sana risa,


detengo el tiempo en mi interior.


Te sientas cerca, a mi vera


Como cuando pequeña me cogías


En tu regazo de nubes dulces,


Para callar mi llanto de niña recién nacida.




Y ahora, desde tu cielo verás a tu pequeña ALMA,


rubia como el sol de tus cabellos,


Radiante y alegre como el espíritu que de ti lleva.


Y estarás feliz entre las almas que contigo


nos amaron en la tierra,


Y serás de nuevo,


el amor de tantos, en tantas primaveras.


Ángel entre los ángeles,


Luz en las tinieblas,


Hoy, como siempre, mi mirada tierna


en tu recuerdo, te llevas.

 

 

sábado, 7 de septiembre de 2024

LO QUE IMPORTA CREER EN TI

 Hoy vamos a reflexionar sobre un tema muy importante: el beneficio o el daño que hace el entorno a partir de un breve relato.

Veamos:

“…Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.

Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.


    



Golpeó, golpeó y golpeó hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.

A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.

Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.

-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.

Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.

-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.

-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.

-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.”

Todo esto nos quiere decir que somos fuertes cuando nadie nos dice lo contrario, cuando nadie te quita la fortaleza de ser tú, cuando tu propia fuerza vence los miedos, las dudas y las inseguridades.

No lo dudes. Tú puedes mucho más de los que crees. Abrázate a la llave de tu puerta. No dejes que nadie te ponga el pie en ella.

domingo, 1 de septiembre de 2024

LO QUE NO DEBES CONTAR A NADIE

 Por muy extrovertidos que seamos, por mucha empatía que demostremos, por muchas palabras que vertamos, por muchos fuegos artificiales que generemos a nuestro alrededor, siempre hay rincones de tu corazón y de tus pensamientos que son solo tuyos.

 

         Hay que saber qué se cuenta y a quién. Podemos encontrarnos personas que siguen la pauta moral de no comentar secretos de otros a nadie; lo cual es más que loable y evidentemente justo porque lo que se nos revela como privado debe quedar siempre en nuestro silencio, puesto que no es nuestro.




 

         Podemos tener enfrente a gente que parece empática, que demuestra entenderte pero que más tarde, en alguna ocasión propicia es capaz de desvelar lo que contaste como irrevelable.

 

         Podemos, incluso, estar con personas tóxicas que se nutren de nuestro dolor, de los fantasmas que nos asaltan, del malestar que nos asola y convertir los secretos en nuestro talón de Aquiles para destrozarnos.

 

         Podemos estar junto a individuos peligrosos, con piel de cordero que lejos de lamer nuestras heridas se nutren de ellas.

 

         Por todo ello, debemos reservar para quien lo merezca lo más oscuro de nuestra vida, lo que nos causa dolor, lo que representa una pesadilla difícil de soportar o aquello que verdaderamente nos hace vulnerables y nos desprotege frente a lo que nos daña.

 

         En último término, nadie puede hacer nada. Cierto es que una buena escucha activa nos puede reportar serenidad, pero la verdad innegable es que la realidad es la que es, con o sin nuestra preocupación y poco podemos hacer por cambiarla cuando es ajena  a nosotros por muy cercana que sea.

 

Nuestro único poder reside en cambiar o modificar conductas únicamente nuestras. Por eso, la mayoría de la veces, preocuparnos en exceso está de más y contarlo, por desahogarnos sin un cribado previo, se convierte en un suicidio. 

 

Recuérdalo siempre cuando vayas a decir lo que no debes.