Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


domingo, 3 de junio de 2018

EL CUENTO DE LAS EQUIVOCACIONES



Releyendo viejos archivos me he encontrado con este cuento sobre cómo nos sentimos de acuerdo a cómo nos parece que nos tratan; de cómo nos confundimos cuando hacemos juicios de valor sobre el valor propio y el aprecio de los otros  y sobre todo, de cómo todo puede ser muy diferente a la percepción que tenemos, en un momento determinado, de lo que los demás piensan o quieren de nosotros condicionando nuestra autoimagen y estima.
Me ha parecido interesante.
Lo comparto.




        “…En una tienda de herramientas, dentro de un estuche de cartón y plástico, colgado en una mampara se encontraba un destornillador. Era el último modelo que se había sacado al mercado. Su mango estaba pintado de vistosos colores que lo hacían ser bastante llamativo, cuando caía la noche y toda la gente abandonaba la tienda, las herramientas se ponían a dialogar...

-- Hoy vino un electricista y me estuvo observando por varios minutos, seguro que en cuanto junte el dinero viene a comprarme .- comentaba emocionada la caja de herramientas.

-- Pues hoy se vendieron diez de mis hermanos destornilladores, seguramente no tarda en que alguien me compre a mí, somos las herramientas más nuevas y bonitas que hay en toda la tienda .- decía el orgulloso destornillador. 

Y tenía razón. Al día siguiente un padre de familia, de esos que les gusta hacer un poco de todo y que no contratarían a un electricista hasta no estar seguros de haber dejado sin remedio aquello que querían arreglar por sí mismos con tal de ahorrarse unos centavos.

El señor iba en busca de un nuevo destornillador y nuestro orgulloso amigo resultó ser el afortunado elegido. Camino a su nuevo hogar iba pensando en todos los tornillos que atornillaría o destornillaría. Después de todo, él había sido fabricado para hacer eso y le emocionaba cumplir con su destino. Por fin, llegó a su nuevo hogar y su dueño lo metió dentro de la caja de herramientas. 

El destornillador se puso a observar a sus nuevos compañeros. Todos estaban sucios y grasientos.

            Definitivamente soy la herramienta más bella que tiene mi amo, no creo tardar en convertirme en su destornillador favorito.-pensaba nuestro amigo.- sin embargo, se puso a buscar a su competencia, ¿en dónde estaban los otros destornilladores? , no podía encontrarlos.

          Después de algunos minutos de búsqueda la llave de tuercas le informó que no había más destornilladores; el único que había se rompió y por eso el dueño tuvo que comprar otro.

         Las palabras de la llave de tuercas tranquilizaron al destornillador, él sería el favorito y no tendría competencia.
 Al poco tiempo comenzó su trabajo. Un día a quitar los tornillos de un contacto eléctrico, al otro a desarmar la plancha y así fue pasando la vida del destornillador.

En cierta ocasión,   el amo estaba pintando unas ventanas y quiso revolver la pintura. La única herramienta que se encontraba cerca de él era el destornillador así que lo tomó, lo metió a la lata de pintura y comenzó a revolver.

 El destornillador estaba confundido. El no estaba hecho para eso, él era un “destornillador” no un revolvedor. Al sacarlo de la lata estaba todo manchado de pintura y eso no le gustaba mucho a un destornillador tan orgulloso de su apariencia.

            .-Espero que no tarde mucho antes de que mi amo me lave, no quiero estar así por el resto de mi vida. Sin embargo, ese día nunca llegó y tuvo que vivir manchado por siempre.

         En otra ocasión, el dueño estaba clavando unas maderas, cuando sólo le faltaba colocar un clavo.  Se dio cuenta que el martillo se encontraba algo lejos así que tomó el destornillador y utilizó su mango como martillo.

El destornillador sintió dolor, los golpes le dejaron algunas marcas y su apariencia se había deteriorado aun más y así fueron pasando los días. 

En ocasiones servía como espátula, otras como martillo o como palanca; una de las veces hasta sirvió de asta de bandera para que el hijo de su amo jugara a los soldaditos.

 Un día se dio cuenta que los colores, que tanto orgullo le causaban, ya no podrían distinguirse entre tantos rasguños, abolladuras y manchas, pero era el único así que no tenía de que preocuparse.
 
        Casualmente ese mismo día su dueño llegó con un destornillador nuevo; un nuevo modelo con colores aun más vistosos que los que él había tenido cuando era nuevo.
Nuestro amigo se preocupó. 

.-Ya no me va a utilizar. Ahora él va a ser el destornillador favorito, está mucho mejor que yo.- nuestro amigo se llevó una gran sorpresa al día siguiente cuando se dio cuenta que su amo lo seguía utilizando en sus labores diarias.

      Nuestro amigo no entendía lo que pasaba. Cada día su apariencia era peor. Cada día estaba más maltratado, en cambio su rival aparecía totalmente nuevo, bello y lleno de color. 

Simplemente no podía comprender que era lo que pasaba, ¿porque él tenía tanto trabajo y el otro destornillador no?. Pronto se llenó de envidia.
 
.- Todo el trabajo lo hago yo y por eso tengo esta apariencia tan horrible. Mi cuerpo está cansado, en cambio tu no haces nada y por eso estás así de bello, no es justo!!.-le gritó desesperado al otro destornillador.  De pronto se escuchó la voz de su amo hablando con otra persona.

.-“… Pero aun no tengo dinero ¿con qué quieres que cubra mi deuda?.

.-Puedes darme algo a cambio del dinero, por ejemplo tu caja de herramientas.

           El amo de las herramientas se dirigió a la caja y separó su viejo, manchado y maltratado destornillador y dijo en voz alta: “este destornillador es lo único que me voy a quedar, es mi favorito, me ha servido para muchísimas cosas, el resto de las herramientas son tuyas".

           El corazón del viejo destornillador se llenó de alegría. Pudo comprender que nunca fue el favorito por su apariencia sino por todo el trabajo que había realizado para su amo.
Al recordar todo lo que había hecho desde que salió de la tienda se dio cuenta de que no solo había servido para poner y quitar tornillos, sino que había servido para muchas otras cosas que jamás imaginó y que gracias a todo eso fue que su amo le cogió mayor aprecio. “

        Cuando estés cansado, desvelado o enfermo y veas que eres el que más ha trabajado para el único dueño que todos nosotros tenemos no te enfades con quien está limpio, sano y poco cansado; por el contrario siéntete feliz porque tú eres el favorito.

 Si de pronto te sucede lo que al destornillador que recibes golpes, rayones, maltratos o trabajos, cansancios, preocupaciones, problemas y responsabilidades con los que otros no tienen que vivir, entonces alégrate de ser la herramienta favorita de la energía superior de la que participamos,  porque igual que al destornillador del cuento, puedes estar seguro de que tienes valor en ti mismo y la vida te devolverá, como un boomerang, esa valía y la recompensa por ella.

            La clave está en estar siempre dispuesto a trabajar por ti mismo y proyectar ese esfuerzo, y sus logros, en los demás. Sin importar, en realidad lo que te ha supuesto el esfuerzo por ello. 

Preocúpate si tú o tu vida es lo que tú realmente quieres y si con ello eres feliz porque entonces, los demás recibirán de ti lo mejor tuyo y, sin duda, lo sabrán reconocer.

viernes, 1 de junio de 2018

LOS OJOS QUE TE VEN



Nunca pensamos en lo que sería la vida sin ver. Vemos y eso nos instala en una especie de pedestal desde el cual no apreciamos lo que significa la maravillosa sensación de poder mirar, de advertir matices, colores, texturas, sonrisas y un sinfín de aspectos que componen el cuadro de la vida.



El profundo pozo en el que caemos si hacemos la prueba de cerrar los ojos y pensar que no veremos nunca más es indescriptible, aunque no lo es tanto porque estamos seguros de que en pocos segundos volveremos a abrirlos y la luz entrará de nuevo para inundar nuestras pupilas.

Nadie que no ve estará leyendo ahora esto, pero sí quizás personas que conozcan a otras que lo padezcan o hayan pasado por ello, o ellas mismas si han tenido experiencias cercanas a la falta de visión.

Todos los sentidos nos hacen falta. Todos, pero éste en especial.

Los ojos que miran permiten que entremos en mundos de infinitos matices. 

Deberíamos cuidar mucho los ojos pero más la mirada. Hay personas que miran y no ven y otras que sin apenas fijar la vista lo han radiografiado todo.

Saber mirar implica más que ver. Supone adentrarnos en lo que no se ve, en aquello que proyectamos sin palabras, con la imagen, con nuestros movimientos, con las formas y las maneras de estar.

El lenguaje no verbal, los silencios y en realidad las carencias a veces también hablan.

Si tenemos la enorme suerte de contar con uno de nuestros sentidos más preciados, tratémosle con suavidad. Miremos bien. Seamos pacientes, detengámonos en los pequeños rasgos, en las fisuras y en las angostas esquinas. Hagamos luz donde hay tinieblas y apartemos el velo de delante de los ojos para apreciar lo que tenemos de forma tan simple y tan maravillosa.

Saber ver es apreciar. Valorar es estimar. Estimar nos lleva a amar sin condiciones ni esperas.

La base de todo amor es  la admiración y qué mejor podemos admirar que viendo.

Mira más allá de los que tus ojos ven. Déjalos volar, que paseen solos por los sueños y te devuelvan la visión de lo que nunca imaginaste siquiera.

Los ojos que te ven miran dentro.

Tus ojos deben mirar el fondo del alma también.

martes, 29 de mayo de 2018

Y SI SUCEDIERA QUE...



Y si sucediera que somos mejores de lo que creemos…

Y si por casualidad la vida es un sueño de otro…

Y si el cielo que nos prometen las religiones existe…

Y si el amor que se escapa entre los dedos regresa siempre…

Y si los malentendidos solos son bromas del destino…

Y si las despedidas siempre tienen un reencuentro…



Y si cuando menos lo esperes la suerte te sorprende…

Y si cuando te mires al espejo sigues viendo lo maravillosamente tú que eres…

Y si usásemos más el corazón y menos la ira…

Y si la justicia fuese una esperanza cumplida…

Y si el que es malo no lo es tanto…

Y si el que es bueno posee el otro lado de la cara…

Y si los errores solamente son oportunidades de mejora…

Y si la muerte no existe salvo para sumar ausencias…

Y si están en la otra orilla de la vida esperándonos felices…

Y si en vez de ofensas vemos opiniones…

Y si en vez de reaccionar con agresión, devolvemos calma…

Y si hacemos un pacto con nosotros mismos para amarnos siempre…

Y si al mirar a la vuelta de la esquina, el amor te espera para llevarte de la mano…

Y si sueñas hoy que tus sueños se cumplirán sin remedio…

¡Prepárate para que cada día algo te sorprenda y disfruta de cada instante…

¡Y si es lo único que añade vida a la vida!

La edad no existe. Eres lo que has construido en ti hasta el momento y puede ser lo que quieras seguir construyendo.

Y si todo es más sencillo...
 
¡Y si empezamos  de nuevo!!!

sábado, 26 de mayo de 2018

¿QUÉ DICE DE TI TU CARA?



Dicen que la cara es el espejo del alma. Durante décadas hemos oído que la expresión que tenemos en nuestro rostro indica estados emocionales y actitudinales que avalan la estrecha relación entre ambos.

Comparto este artículo. Me ha parecido interesante.




La morfopsicología parte del postula­do de que existe una estrecha relación entre la forma del ser humano y su vida inte­rior.

La mayoría de nosotros solamente nos miramos al espejo para comprobar si estamos presentables o para arre­glarnos. Casi nunca nos detenemos ante él para contemplarnos y admirarnos plena­mente, sino para “criticarnos” mentalmen­te y para tratar de lograr esa imagen de no­sotros mismos que nos hemos impuesto a lo largo de nuestro desarrollo como seres humanos.

Un ejercicio recomendable para re­cuperar la imagen completa de nuestro propio yo, consiste en colocarnos sin pre­juicios ni accesorios ante el espe­jo; debemos disponer de tiempo para po­der hacerlo sin prisas y atendiendo a los más mínimos detalles de nuestra morfop­sicología. Aceptarnos a nosotros mismos y entablar con nuestro rostro una relación más amistosa, ya será, por sí mismo, todo un lo­gro.

Las Cejas
  • ARCO CILIAR: Cuanto más cerca están las cejas de los ojos, mayor capacidad de concentración tendremos.
  • CEJAS ALTAS: Indicio de receptividad e intuición, de capa­cidad para captar las impresiones del mundo exterior y, por extensión, del sentido estético.
  • CEJAS FINAS: Declaran cierta falta de energía, aunque también calma y predominio de la razón.
  • CEJAS POBLADAS: Indican vitalidad, dinamismo e impul­sividad; también pueden indicar hiperactividad excesiva, sobre todo si se juntan en el entrecejo.
La Nariz
  • AGUILEÑA: Si la forma es muy pronunciada, tienes ten­dencia a ser competitivo y si tienes pecas, quizás seas un poco egocéntrico. Si sólo es un poco curvada, te aportará viveza y dinamis­mo.
  • GRUESA: Te gusta rodearte de bienes materiales y puedes caer fácilmente en los excesos.
  • FINA: Si su sutilidad es exagerada, denota un sistema res­piratorio débil.
  • RESPINGONA: Revela vanidad y algo de superficialidad.
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Los Labios
  • DELGADOS: Señalan el dominio de sí mismo y una gran dosis de delicadeza.
  • REGULARES: Si además de simétricos poseen una tonali­dad rosada y están bien perfilados… ¡felicidades!, por­que posees un sistema digestivo perfecto.
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Las Orejas
  • GRANDES: Te caracteriza una marcada capacidad de ex­pansión que te ayuda a la hora de entablar nuevos con­tactos.
  • PEQUEÑAS: Posees una gran fuerza de auto conservación y tiendes a retraerte en ti mismo.
  • MUY PEQUEÑAS: Son señal de una interiorización extrema y poca armonía en tu comportamiento general.
  • LÓBULO PEQUEÑO: Dispones de muy poca vitalidad.
  • LÓBULO GRANDE: Dispones de muy buenas reservas ener­géticas.
  • OREJAS ALTAS: Gran viveza de espíritu y tendencia al ide­alismo.
  • OREJAS BAJAS: Te caracteriza una materialidad extrema.
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Los Ojos
Los ojos son las puertas de acceso al nivel cerebral. ¿Eres vi­vaz, soñador o ausente?
  • HUNDIDOS: Indican capacidad para mirar en el interior y llegar a una profundización comprensiva.
  • MUY ABIERTOS: Tensión y cierta tendencia al nerviosismo.
  • PÁRPADOS CAÍDOS: Tristeza y en caso de que se dé más en un ojo que en el otro, depresión.
  • BOLSAS: Según la morfopsicología, indican receptividad, aunque también un mal funcionamiento linfático.
  • PÁRPADOS HINCHADOS: Mal funcionamiento del drenaje linfático o algún exceso de la noche anterior.
Observar tu propia imagen de este modo tan consciente puede despertar mu­chos recuerdos anclados en tu pasado, o in­cluso suscitar una profunda sensación de tristeza o soledad.

Limítate a analizar los pensamientos y sensaciones que te sugiera tu imagen y, si te apetece, incluso puedes conversar con ella.

Todo esto formará parte del valioso pro­ceso de aprender a conocerte y a quererte mucho más y mejor.