Abriendo la puerta...

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

Francoise de la Rochefoucauld


miércoles, 5 de febrero de 2014

¿ERES ENVIDIOSO/A ? Test



        
 Una de las actitudes que más nos definen, es la que establecemos con los demás cuando estimamos su valía. En muchas ocasiones la comparamos con la nuestra y de ahí puede surgir la admiración o la envidia.
         La envidia es una reacción tóxica que puede dañar a otros y perjudicarnos mucho.
La mayoría de las veces no queremos reconocernos. Es molesto sentirnos envidiosos. La envidia nos hace desear lo que otro tiene, y en consecuencia, buscar que esa persona esté peor para igualarse a nosotros o demostrarle que podemos, de igual modo, ser como ella o tener lo mismo.
En realidad, es una emoción  tremendamente asfixiante porque incluso puede que nadie note nada, pero por dentro está bullendo una auténtica bomba a punto de estallar.
¿Qué sentimos ante el éxito de los demás? ¿nos da rabia?¿lo celebramos?¿nos sentimos inferiores?¿anhelamos que les vaya peor?...Estas y otras preguntas nos harán reflexionar sobre nuestra postura ante la envidia.
Os propongo esta encuesta.


¿ERES    ENVIDIOSO/A?
SI
NO
1.- Si un amigo cosecha un éxito profesional, ¿te sientes mal?


2.- Cuando alguien de tu entorno de trabajo o vida privada actúa de forma acertada e incluso loable, ¿te cuesta alabarlo?


3.-¿Te sientes mal cuando alguien importante alaba a otro que conoces?


4.- ¿Te sientes mal cuando en el trabajo alguien le dedica más tiempo a uno de tus compañeros que a ti?


5.-¿Sientes que no recibes el mismo afecto que muchos de tus amigos?


6.- En las reuniones sociales, ¿te gusta destacarte o hacerte el interesante?


7.-¿Criticas  a gente famosa o a personas a las que no conoces?


8.-¿Te anima que alguien que ha triunfado esté pasando ahora un mal momento?


9.- ¿Te sientes mal si te tratan de la misma manera que a otra gente?


10.- ¿Alguna vez has pensado que los amigos no saben lo que vales?


  

Contaremos los SÍ de forma que si hemos sumado más de cuatro SÍ , nos está afectando la envidia y hay que poner remedio.


martes, 4 de febrero de 2014

SABER QUE PUEDES



Cierto día, un rey recibió dos pequeños halcones como regalo y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase para la caza. Pasados unos meses, el maestro informó al rey de que uno de los halcones no se movía de la rama del árbol en que lo habían dejado, a pesar de que el otro ya volaba perfectamente.

El rey mandó llamar a sanadores, cazadores, cetreros y curanderos para que observasen al halcón, pero ninguno de ellos pudo hacer volar al ave, que, tras muchos intentos por parte de sabios y expertos, continuaba inmóvil en la rama.

Casi desesperado, el rey prometió una recompensa a la persona que hiciera volar al ave. A la mañana siguiente vio con sorpresa a los dos halcones volando por los jardines velozmente. El rey ordenó que llevasen ante él de inmediato al responsable de tal prodigio y, asombrado, comprobó que no era sino un campesino. El rey le preguntó:
- ¿Cómo lograste hacer que mi halcón volase?

El campesino, algo intimidado, respondió:


- Fue fácil, mi señor. Corté la rama del árbol, el halcón se dio cuenta de que tenía alas y voló.


lunes, 3 de febrero de 2014

LOS PILARES DE LA EMOCIÓN



Tengo la sensación de que venimos a esta experiencia humana a experimentar, a poner en práctica lo sabido, a unir ambas cosas y a crear emoción a partir de su simbiosis.
Nunca he creído en la teoría,  promulgada por J. Locke, que proponía que el niño llegaba a la vida como una “tabula rasa”.
No puedo creer que no traigamos nada dentro, de otro modo ¿cómo conectaríamos de inmediato con lo que nos emociona, con lo que mueve el corazón o el ánima?, ¿cómo explicar el por qué de las habilidades que se demuestran de muy niños hacia algo concreto?, ¿de qué forma comprender las diferencias que nos imprimen carácter desde la cuna aunque hayamos compartido mesa y mantel con nuestros hermanos?.
La emoción es el resultado de aplicar la sabiduría del corazón a la experiencia que protagonizamos. Hemos llegado cargados de proyectos de vida, de sucesos por experimentar, de circunstancias que padecer o gozar y hemos decidido hacerlo en primera persona para vibrar en cada segundo de los que estamos aquí.
No me quiero perder nada de lo que aquí me corresponda y en esa decisión va mi voluntad íntegra para comprometerme con la vida y con sus resultados. Quiero empaparme del gozo, saborear su delicioso gusto y pulsar las cuerdas de la mejor melodía en esos momentos sabiendo que soy feliz; pero también quiero que en los instantes de sufrimiento sea capaz de comprender el significado del dolor y someter a él mi orgullo, la soberbia o la prepotencia al darme cuenta que nada significan cuando uno sufre.
Hacerme cada vez más humana desde la chispa divina que me anima. Ser capaz de comprender más, de ser más compasiva, de estar dispuesta siempre con el amor en la mirada y la paz en las manos.
Decidida a tener menos y sentir más, a estar bien y ser aún mejor. En ese punto me encuentro. Intentándolo. Consiguiéndolo…a días.


domingo, 2 de febrero de 2014

SE COMO UN MUERTO


 Poco a poco uno aprende a no ofernderse, así como a relativizar los halagos.
Nadie puede molestarnos si no permitimos que la crítica pase a nuestro interior, tampoco engañarnos o embaucarnos con las mieles de las palabras si sabemos filtrar lo que nos llega y cómo o por qué lo ahce así.
Posiblemente, lo mejor es, como hemos dicho estos días, serenarse y permanecer en ese equilibrio. Sean laureles o espinas lo que nos lanzan.
Tal vez, solo así podremos valorar lo que nos rodea con equidad.
Veamos este pasaje.


El maestro le dice al discípulo:

 -Acércate al cementerio. Una vez allí, con toda la fuerza de tus pulmones, comienza a gritar toda clase de halagos a los muertos.
El discípulo se dirige al cementerio. Una vez allí, comienza a decir toda suerte de elogios a los muertos y después regresa junto al maestro. 
-¿Qué dijeron los muertos? -pregunta el maestro. 
-No respondieron -contesta el discípulo. 
Y el maestro le ordena ahora:
-Volverás al cementerio y soltarás toda clase de insultos a los muertos. 
El discípulo acude de nuevo al cementerio y sigue las instrucciones del maestro. Vocifera toda suerte de imprecaciones contra los muertos y después se reúne con el maestro. 
-¿Qué dijeron los muertos? -pregunta por segunda vez el maestro.
 -No respondieron -con, testa el discípulo.
 Y el maestro concluye:
-Así debes ser tú: indiferente como un muerto ante los halagos o los insultos de las otras personas.




DOMINGOS LITERARIOS



ERES LO PROHIBIDO
Eres mi fruta prohibida,
La manzana del deseo oculto
La pasión desbordada
 en lo innombrable y lo inmedible,
el cielo estrellado
en lo pausible,
y el vicio inconfesable
en lo tangible.
Eres la sombra que se oculta
tras la lujuria incontenida,
el blasón de mis deseos desnudos,
la nota alta en el violín dormido.
Has empezado a desplegar mis alas
Para llevarme al confín
de lo soñado, al final de lo perdido.
Has cruzado barreras insalvables
de mares, lagos y ríos.
Has lamido la sal
de mi cuerpo rendido.
Has acariciado el aroma
 de mi sexo al rojo vivo
desde su monte hasta tu olivo,
desde su orilla hasta el fondo
de la cueva oscura
que te llama a gritos.
Eres lo vetado en lo prohibido,
Lo que se desea sin sentido,
como yo misma soy
Lo que todo hombre
siempre ha querido.